Por: Herberth Tax.
El técnico mexicano, Roberto Hernández, llegó a mitad de temporada al CSD Xelajú MC tras la sorpresiva salida de Amarini Villatoro, quien alcanzó la final de la Copa Centroamericana.
Hernández tuvo que moldear un plantel que llevaba más de tres años trabajando bajo el mando de Amarini, con quien consiguió dos títulos de Liga Nacional.

Con la vara alta, el mexicano se hizo cargo de los chivos tras su complicado paso por Comunicaciones FC, equipo al que dejó en zona de descenso.
Fuertemente criticado en la capital, incluso señalado abiertamente por el actual técnico crema, fue responsabilizado por el mal momento de los blancos.

El camino para Roberto no ha sido fácil. Ha tenido que sortear una numerosa serie de vicisitudes durante el torneo, que terminó ganando en su fase regular de clasificación (primer lugar).
Con bajas como la de Gerardo Gordillo por lesión inició el torneo; después se lesionó la joya de la cantera, Claudio de Oliveira.

Los extranjeros no han marcado diferencia. Su refuerzo en la delantera, llegado desde Ecuador, Joffre Escobar, simplemente no cumple.
Luego, más lesionados. Rubén Darío Silva se lesionó en Malacatán y tuvo que jugar el suplente Nery Lobos. Durante el torneo, fueron dados de baja por bajo rendimiento Orlin Quiñónez y Gerardo Gordillo.

Derikson Quirós, uno de sus pilares fundamentales en la media cancha, por problemas personales ya no regresó de Costa Rica.
Justo en la última jornada se lesionó de nuevo el guardameta Rubén Darío Silva. Cuando comenzaba a levantar su nivel y aportar cuota goleadora, Harim Quezada se lesionó. El defensa central indiscutible Kevin Ruiz también tiene problemas físicos, al igual que William Cardoza.

Resulta que el guardameta suplente Nery Lobos también se lesionó y el guardameta juvenil Estuardo Chang tendrá que defender el arco chivo en la semifinal.
La única buena noticia es que Jesús “El Chucho” López podrá jugar la ida de la semifinal contra Comunicaciones, pues procedió la apelación de reducción de suspensión tras la tarjeta roja que recibió en San Marcos.

Como líder de la clasificación, con altas expectativas, pero con un equipo golpeado y sin ser favorito, Roberto Hernández tiene la oportunidad de celebrar frente al equipo del que salió por la puerta de atrás.











