Por Osmar Toc |
Con una tradición llena de fe y esperanza, vecinos en Quetzaltenango participaron en las actividades religiosas dedicadas al Padre Eterno, una celebración que, según los organizadores, también tiene como propósito realizar rogativas por la lluvia y las cosechas en la región.
Benedicto Pac, presidente de la cofradía del Padre Eterno, explicó que las actividades iniciaron, el 3 de mayo reciente, con la tradicional rogación de agua, una práctica religiosa que se ha mantenido por generaciones y que busca pedir bendiciones y lluvias para los cultivos.
«El día de la rogación llovió y desde entonces ha seguido lloviendo. Para nosotros eso es un milagro y una muestra de la fe que el pueblo tiene en Dios y en el Padre Eterno», expresó Pac, quien destacó que muchas personas aseguran haber recibido favores y milagros a través de esta devoción.
Como parte de la festividad principal, la imagen del Padre Eterno sale en procesión y posteriormente es trasladada al Salón del Obrero, antes de ser llevada nuevamente al hogar del encargado, donde permanecerá hasta el próximo año. Pac indicó que este será el último año que resguardará la imagen, tras tres años de tenerla bajo su cuidado.












