Por Fredy López |
La Dirección de Servicios Municipales y Conservación Ambiental de la Municipalidad de Quetzaltenango conmemora este martes el aniversario 71 de la declaratoria del Parque Nacional Cerro El Baúl como Área Protegida, un hito histórico para la conservación ambiental de la región de occidente.
Un pulmón verde con historia institucional
Desde que obtuvo legalmente su estatus de protección, en 1955, este emblemático espacio se ha consolidado, no solo como un símbolo de identidad para los altenses, sino como un pulmón verde indispensable que resguarda la riqueza ecológica, paisajística y cultural del valle de Quetzaltenango.
Las autoridades locales resaltaron que la protección de este patrimonio natural ha sido clave para garantizar el bienestar de las presentes y futuras generaciones frente al crecimiento urbano.
Mirador natural y motor turístico
Además de su valor ecológico, el Cerro El Baúl destaca por su posición privilegiada como mirador natural hacia el majestuoso Valle de Xela. Las autoridades enfatizaron que el parque ofrece una experiencia visual única que cautiva tanto de día como de noche, promoviendo un espacio de conexión, respeto y admiración por la naturaleza.
Acciones para garantizar su futuro
En el marco de esta conmemoración, la Municipalidad de Quetzaltenango reafirmó su compromiso institucional para asegurar la sostenibilidad del área a través de tres ejes principales de trabajo:
➡️ Educación ambiental: Fortalecer la conciencia ciudadana sobre el cuidado del entorno.
➡️ Restauración ecológica: Implementar proyectos de reforestación y recuperación de suelos.
➡️ Turismo responsable: Impulsar visitas que respeten el ecosistema y fortalezcan los servicios ambientales.
















