Con información de Osmar Toc.
El paro parcial del servicio urbano registrado este sábado en Quetzaltenango dejó al descubierto un punto clave en la problemática: el anuncio de un aumento al pasaje sin autorización municipal.
Integrantes de la Comisión de Transportes confirmaron que, tras la suspensión de labores por tres horas, el servicio se reanudará con una nueva tarifa de Q3.50, lo que representa un incremento de Q1.00, pese a que este ajuste aún no cuenta con aval de la municipalidad.
Según explicó Edson Santizo, representante del sector, la decisión responde al incremento sostenido en los costos de operación, especialmente en el combustible, que ya supera los Q44 por galón, así como en insumos como llantas y lubricantes.
Uno de los aspectos que más preocupa al gremio es el aumento en el gasto diario de combustible, que pasó de Q350 a entre Q650 y Q700 por unidad, lo que califican como insostenible para mantener el servicio bajo las condiciones actuales.
Aunque el paro fue de carácter pacífico y sin bloqueos totales, sí generó complicaciones en la movilidad en sectores como La Pila, Las Rosas, la Rotonda y el área de la Licorera.

Los transportistas ofrecieron disculpas a la población y aseguraron que, de registrarse una disminución en el precio del combustible, también considerarían reducir la tarifa. No obstante, no descartan nuevas medidas de presión en los próximos días si no hay respuestas a sus demandas.
Este escenario abre la discusión sobre la regulación del transporte urbano y el impacto directo que el alza de combustibles tiene tanto en los prestadores del servicio como en los usuarios.











