La Tierra alcanza su velocidad máxima en su órbita alrededor del Sol durante el perihelio

Ene 4, 2026 | Actualidad, Internacionales, Portada | 0 Comentarios

Por Fernando Castellanos |

Este 4 de enero de 2026, la Tierra alcanza el perihelio, el punto de su órbita en el que se encuentra a la menor distancia del Sol y, como resultado, alcanza también su máxima velocidad orbital.

Cada inicio de año, durante el invierno en el hemisferio norte, la órbita elíptica de la Tierra la lleva a este punto de mayor aproximación al Sol. En contraste, a mediados de año ocurre el afelio, cuando el planeta se encuentra más alejado y su velocidad disminuye ligeramente.

¿Qué ocurre durante el perihelio?

En el perihelio, la Tierra estará, aproximadamente, a 147,105,064 kilómetros del Sol, una distancia menor a la media de 150 millones de kilómetros. Debido a ello, la velocidad orbital aumenta de su promedio de 107,280 km/h hasta cerca de 110,700 km/h.

Aunque esta aceleración es imperceptible para los seres humanos, durante el perihelio la luz solar que llega al planeta es alrededor de un 7% más intensa que en el afelio. Este fenómeno también provoca que las estaciones actuales —invierno en el hemisferio norte y verano en el hemisferio sur— tengan una duración ligeramente menor, alrededor de 4.7 días menos que las estaciones que ocurren cerca del afelio.

Sin embargo, los efectos del perihelio sobre el clima son mínimos. Las variaciones meteorológicas están determinadas, principalmente, por la inclinación del eje terrestre (23.5°) y no por la distancia al Sol. Por ello, en el hemisferio norte el invierno presenta las temperaturas más bajas del año a pesar de que la Tierra está más cerca del Sol, mientras que en verano —cuando ocurre el afelio— se registran las temperaturas más altas.
Perihelio, cielo nocturno y eventos astronómicos.

La proximidad de esta fecha coincide con la actividad de la lluvia de meteoros Cuadrántidas, visible durante las primeras noches de enero.
Además, en el cielo nocturno podrán observarse Venus, Marte, Júpiter y Saturno, mientras que Mercurio será visible al amanecer hacia finales de mes.

El aporte científico de Johannes Kepler

El conocimiento del perihelio y el afelio se basa en los estudios del astrónomo alemán Johannes Kepler, quien en 1609 demostró que las órbitas planetarias no son circulares, sino elípticas, con el Sol ubicado en uno de sus focos.

Sus Tres Leyes del Movimiento Planetario permitieron comprender que: los planetas recorren áreas iguales en tiempos iguales y su velocidad aumenta al acercarse al Sol y disminuye al alejarse. Este efecto es leve en la Tierra debido a su baja excentricidad orbital, pero resulta más notable en cuerpos con órbitas alargadas, como Plutón, que durante parte de su trayectoria puede acercarse más al Sol que Neptuno.

Fuente Agencias

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