Tras siete días de intensa búsqueda, los Hombres Rana de los Bomberos Voluntarios localizaron el cuerpo de Jesler Palacios Recinos en las aguas del lago de Atitlán, Sololá.

El hallazgo fue posible gracias a Kensy, una perra rescatista guiada por su instructor Juanfer. Durante el rastreo, Kensy ladró al menos cinco veces y se lanzó al agua, marcando con precisión el punto donde minutos después los buzos ubicaron el cuerpo del joven.

Luego de la localización, los socorristas realizaron los procedimientos de recuperación y coordinación con autoridades del Ministerio Público para las diligencias correspondientes.

El trabajo de Kensy fue clave para cerrar un operativo que mantenía en vilo a familiares y vecinos de la comunidad.












