Por Fernando Castellanos |
Este domingo, vecinos del barrio Santa Ana, zona 1 de Quetzaltenango, denuncian de la muerte de más de cuatro perros, presuntamente por envenenamiento, en el sector de la 11 calle y callejón 19A.
De acuerdo con información recabada, residentes del área habrían recurrido a esta práctica ante la proliferación de jaurías de perros en situación de calle, las cuales —según versiones vecinales— han protagonizado ataques contra niños y adultos en el sector. Los hechos estarían siendo documentados mediante cámaras de videovigilancia privadas, con el fin de identificar a los presuntos responsables.
Organizaciones defensoras de los animales y autoridades vinculadas al tema estiman que, a mediados de 2025, entre 30 mil y 45 mil perros viven en condición de calle a nivel municipio, una situación que representa un problema de salud pública y de seguridad ciudadana. Datos oficiales señalan que el año pasado se reportaron más de 2 mil 500 casos de mordeduras, lo que ha impulsado la discusión sobre la necesidad de soluciones integrales.
Entre las alternativas planteadas por especialistas se incluyen jornadas masivas de esterilización, estudios poblacionales y acciones coordinadas entre el Ministerio de Salud, municipalidades y organizaciones de protección animal.
Hasta el momento, las autoridades locales no han presentado un plan concreto para atender esta problemática en la ciudad. Únicamente algunos Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocode), como el del sector El Calvario, han impulsado iniciativas de esterilización canina enfocadas en perros en situación de calle.
El caso ha generado reacciones divididas entre vecinos y colectivos animalistas, quienes coinciden en la urgencia de una respuesta institucional que priorice tanto la seguridad ciudadana como el bienestar animal.
















