La Tortura en el Derecho Internacional

por | Sep 26, 2022 | Opinión | 0 Comentarios

Durante la 77 Asamblea General de la ONU, varios mandatarios cuyos países están sufriendo las consecuencias de conflictos internacionales o no internacionales, han denunciado la existencia de numerosos casos de tortura contra niños, mujeres, ancianos, combatientes, etc. como parte de las hostilidades. 

El derecho internacional prohíbe la tortura en todo momento y lugar, incluso en situaciones de conflicto armado o emergencia pública. No hay excepciones. Los Estados han realizado esfuerzos sin precedentes por establecer marcos de aplicación de la prohibición de la tortura. Sin embargo, hoy en día la tortura y el maltrato distan de haber desaparecido, y siguen practicándose sin impunidad en todo el mundo. Las víctimas de tortura y sus familiares casi nunca reciben el resarcimiento, la reparación y la rehabilitación a las que tienen derecho, de conformidad con el derecho internacional.

La definición de tortura más relevante en el derecho internacional actual está contenida en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, mediante Resolución 39/46 de la Asamblea General, aprobada el 10 de diciembre de 1984. El artículo 1ro. dice que “se entenderá por el término «tortura» todo acto por el cual se infrinja intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimiento sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el      ejercicio de funciones públicas, a investigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales”.

La Declaración Universal de Derechos Humanos (artículo 5), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 7), la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, la Convenio europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (artículo 3), la Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 5.2), la Carta Africana sobre Derechos Humanos y de los Pueblos (artículo 5) et la Carta Árabe de Derechos Humanos (artículo 8) contienen disposiciones relativas a dicha prohibición. 

Dentro del del Derecho Internacional Humanitario, los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977 contienen cierto número de disposiciones por las que se prohíben rotundamente los tratos crueles o inhumanos y los atentados a la dignidad de la persona.

Así pues, se prohíbe la tortura en el artículo 3 común de los Convenios de Ginebra, en el artículo 12 de los Convenios I y II, en los artículos 17 y 87 del Convenio III, en el artículo 32 del Convenio IV, en el artículo 75, número 2, letras a) y e) del Protocolo adicional I, y en el artículo 4, número 2, letras a) y h) del Protocolo adicional II. En los conflictos armados internacionales, la tortura es una infracción grave, según se dispone en los artículos 50, 51, 130 y 147, de los Convenios I, II, III y IV, respectivamente. Según el artículo 85 del Protocolo adicional I de 1977, dichas infracciones se consideran crímenes de guerra. En los conflictos armados internacionales, se trata de una violación grave.

Por lo demás, en el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra, así como en los artículos 75, número 2, letras b) y e) del Protocolo adicional I, y 4, número 2 letras a) y h) del Protocolo adicional II, se prohíben » los atentados contra la dignidad personal, en especial los tratos humillantes y degradantes «. En los conflictos armados internacionales esos actos constituyen infracciones graves. En los conflictos armados no internacionales, constituyen violaciones graves.

La tortura es una violación a los derechos humanos particularmente grave y, como tal, rigurosamente condenable por el Derecho Internacional. Quienes las realizan tienen que ser sancionados en aplicación al derecho internacional.

Hasta la próxima semana.

Luis Felipe Polo
Luis Felipe Polo

Doctor en Teología, Magister en Administración de Empresas y egresado de la carrera de Derecho. Rector Magnífico de la Northern International University y Presidente del Instituto de Innovación y Desarrollo Humano. Autor de libros, ensayos y artículos.

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