2022

por | Dic 27, 2021 | Opinión | 0 Comentarios

Cuando iniciábamos el año 2020 su significado espiritual se podía establecer no solo por la numerología sino también a través de la conjunción de planetas y su regente, que para ese año fue el Sol. Recordemos que en la práctica todo lo planificado no duró mucho, ya que es recordado como uno de los peores años de la historia de la humanidad moderna por la pandemia. El 2021, no fue tan diferente: la pandemia continúa encontrándonos con sociedades frágiles y débiles que ha hecho que siga arrasando con todo y por ahora no hay nada que lo detenga.

La pandemia ha tocado a todos los corazones. El dolor, las lágrimas, la indignación, la oración, la desesperanza; y, el sufrimiento de millones ha sido de todos. Hemos visto como familiares, amigos y vecinos han sido alcanzados por el virus, nos hemos alegrado por la recuperación de muchos, hemos sufrido por la partida de otros; y, estamos con la esperanza que otros puedan recuperarse. El 2021 debe ser un año de esperanza, debe servir para analizar y reflexionar las razones por las cuales grupos de personas han sido olvidadas y marginadas de las sociedades; y, entender que todos los seres humanos somos iguales y como tal, todos tenemos los mismos derechos.

Este año nuevo es una nueva oportunidad de vida para cambiar, para ayudar a cambiar o para involucrarnos en el cambio. Que no haya pobreza y no ver a mujeres, hombres y niños pidiendo limosnas en las esquinas; que todos los niños tengan infancia, que vayan a jugar a las calles sin que les pase nada y que vayan a las escuelas; y, que la tecnología esté al alcance de todos para aprovechar de sus bondades. Que desde los liderazgos de todo tipo se promueva la solidaridad, generosidad, responsabilidad, veracidad, honradez, honestidad; respeto y justicia, para defender las democracias sustentada en el respeto a la libertad individual, la igualdad de oportunidades, el ejercicio de los derechos humanos y políticos, la solidaridad social, la inclusión y la no discriminación ni privilegios. 

Que los gobiernos trabajen por sus pueblos, que la justicia sea justa, pronta y cumplida, que haya trabajo para todos y que los salarios sean justos, que la prevención y el cuidado de la salud no discrimine, que haya inversión respetando el medio ambiente, que terminen los conflictos sociales, que no haya corrupción pública ni privada, que la educación no sea un negocio, que la burocracia estatal innove y no se quede haciendo lo mismo cada vez; y, que todos nos alegremos por los éxitos de otros. 

Deseo que entre todos construyamos un mejor futuro creando las condiciones para vivir en bienestar y en rescatar y promover los valores macros como seres humanos: humildad, piedad y respeto y llevarlos al plano de la sociedad misma para respetar a los demás. Que el mundo cambie y con mejores sociedades, un año 2022 ni mejor ni peor, simplemente diferente. Feliz Año a cada uno y sus familias. Dios nos bendiga. 

Hasta el próximo año.

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