Nicaragua: la difícil vida en el campo en medio de la pandemia

Ago 25, 2020 | Actualidad, Internacionales, Noticias, Portada | 0 Comentarios

El Observatorio Ciudadano de COVID-19, integrado por médicos y voluntarios desplegados por todo el territorio de Nicaragua, destacó que es notoria la identificación de casos sospechosos del nuevo coronavirus en departamentos y municipios con una alta población rural, lo que sugiere una migración de la enfermedad hacia el campo.

Sin embargo, no existen datos oficiales al respecto porque el gobierno no detalla la ubicación o la ocupación de sus casos confirmados. Las estadísticas oficiales más recientes indican que en Nicaragua solo se han dado 4.311 casos de COVID-19 y 133 muertes.

La Voz de América conversó con pobladores de zonas rurales. El productor Francisco Ruiz, del municipio del Dorado en Estelí, dijo que a pesar de la poca información sobre la pandemia en el campo se están tomando todas las medidas posibles.

«También tomamos las medidas en el campo de seguridad, siempre con el lavado de manos, mantener distancia entre las personas y estar atento acerca de todas estas cosas para prevenir que no vaya a suceder algo en el campo, porque aquí no se puede dejar de salir a trabajar», argumentó.

Algunas zonas rurales donde hay reportes de la enfermedad, son La Dalia en Matagalpa, Somoto en Madriz, Jalapa en Nueva Guinea y San Juan de Nicaragua en Río San Juan.

José Quintero, otro poblador de la comunidad El Dorado, dijo que en las zonas rurales la mayoría de la población prefiere tratarse en casa, lo que para epidemiólogos y salubristas podría aumentar el riesgo de contagio si no se cuenta con todas las medidas de prevención y aislamiento.

Pero la población del campo está desinformada sobre la pandemia, desconoce si se realizan las pruebas en los puestos de salud, y ante la desconfianza prefieren el tratamiento local.

«Escuché de unos que fueron tratados pero igual fallecieron, son pocos acá los casos,  por la falta de información se dieron sus casos que hasta en la última instancia iban al hospital por todo lo que se dice que pasa en la ciudad, que los médicos no usan mascarillas, pues uno mejor se queda en su casa», dijo Quintero.

Pero la llegada de la pandemia a las zonas rurales deja en evidencia otro problema:  la realización del trabajo para el sector agropecuario.

José Angel Buitrago, miembro de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua, recordó que en septiembre inicia la recolección del grano, lo que supone la presencia de más de 250.000 personas en el campo.

Ante este panorama se preparan con diferentes actores, trabajan en un protocolo de prevención para toda la cadena del café que se enfocará en los puntos claves identificados y siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aún así reconocen que el reto es grande ante un evento completamente nuevo para los productores.

Buitrago explicó que «los productores están buscando cómo financiar, darles mascarillas a los trabajadores, charlas antes de entrar a la finca, van a haber lavaderos portátiles de manos. Esto es totalmente nuevo, estamos previendo si la gente cumple o no cumple».

El protocolo tiene el fin de ayudar a prevenir el contagio en toda la cadena de café, un sector que genera hasta 300.000 empleos por cosecha, en un país de 6,4 millones de habitantes, según indicó.

Las medidas sobre el manejo de la cosecha también se implementará para otras zonas de producción y cosecha en el país. El documento incluye medidas preventivas para evitar la exposición y mitigar la propagación del nuevo coronavirus, a través de la implementación de recomendaciones de fácil aplicación en los lugares de trabajo.

En las fincas se debe analizar ambientes de trabajo y actividades como tal. Lo que implica la distribución de personal, cuadrillas o grupos, minimizar movimientos, evitar que se compartan alimentos, que es una práctica muy común, especialmente en los campamentos de recolectores de café.

La guía que se utilizará en Nicaragua es una adaptación del documento guía Práctica para la prevención y Mitigación del COVID-19 en la Agricultura de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  adaptada al contexto del país, donde el comportamiento de la actividad agropecuaria es crucial para mitigar el impacto de la pandemia sobre la economía, según expertos en la materia.

Sin embargo, debido a la falta de información oficial los productores no tienen claridad sobre las zonas en el campo donde se encuentran los principales focos de contagio del COVID-19 en esta época de pre corte o temporada de silencio, que es cuando el sector se prepara para la etapa de cosecha.

La agricultura representa entre el 18% y el 20% del Producto Interno Bruto de Nicaragua, considerado el segundo país más pobre de América.

Con información de Daliana Ocaña / La Voz de América

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