Su ilusión era ser ingeniero

Nov 24, 2017 | Noticias | 0 Comentarios

Por Carlos González

Quetzaltenango. Ciro Edgardo Camey Ovalle llevaba una carrera de casi toda la vida en los Bomberos Voluntarios de Quetzaltenango. Inició siendo Bombero Voluntario a los 17 años,  inspirado en su padre quien ya era bombero y trabajaba en compañía de Totonicapán. A su corta edad nació el sueño de servir al prójimo sobreponiendo su ilusión que tenía de “Ser Ingeniero”.

El mayor de bomberos, Gonzalo Marroquín, explica que le dijo en una oportunidad, a Camey, que no ingresara al cuerpo de Bomberos Voluntarios para superarse. “ El sobrepuso el deseo de superarse profesionalmente como Ingeniero y aceptó el reto de ser bombero permanente para servir al prójimo”. dijo Marroquín.

Ciro Camey superó la escala jerárquica de la Quinta Compañía hasta llegar a ser Oficial II efectivo, dentro de unos 5 a 6 años llegaría a ser Mayor de Bomberos y trabajaba para alcanzarlo.

“Don Oficial” como le decían los comunicadores en Quetzaltenango, se especializó en el interior y fuera del país consiguiendo ser:

  • Asistente en Primeros Auxilios Avanzados (APA).
  • Técnico en Urgencias Medicas Basico (TUMB).
  • En Honduras se especializó en Espeleosocorro ( técnicas para rescate en cavernas)
  • Capacito en varios países de Centroamérica en temas de desastres naturales.
  • Se diplomó como instructor internacional.
  • Integrante del Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR-GUA).

Ciro Camey o “Conejo”, como también le decían su compañeros bomberos, tuvo éxito en su carrera debido a que era muy disciplinado y tenía ánimos de servir al prójimo siempre. Concluyó diciendo el Mayor de Bomberos, Gonzalo Marroquín.

GRACIAS CIRO
No es solo apagar un incendio o desfilar por una calle en una máquina equipada con mangueras y sofisticados elementos para atender emergencias, es cumplir una labor social desinteresada llena de la mayor voluntad para hacer las cosas, con lo mejor que tiene el ser humano. “El Amor”. Se trata simplemente de: “Ser Bombero”.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *