Chivarreto: «A puño limpio» bajo su cuenta y riesgo

Abr 19, 2019 | Nacionales, Noticias, Portada | 0 Comentarios

Con información de Edgar Domínguez.

Totonicapán. En desarrollo las peleas a «puño limpio» como cada Viernes Santo, en la aldea Chivarreto, municipio de San Francisco El Alto. Según ancianos del lugar, la tradición se inició hace más de un siglo y tenía como objetivo cumplir una penitencia; sin embargo, esto cambió desde 1900, porque se convirtió en una diversión para la comunidad.

Organizadores instalan un cuadrilátero y delegan árbitros. Los participantes escogen a sus contrincantes que llegan de varias aldeas y municipios del Occidente.

La municipalidad local apoya con trofeos para los ganadores. El vecino, Marcos Toc, refiere que las peleas atraen a unos 10 mil espectadores.

El evento empieza a las 14 horas y concluye a las 17, como un acto formal, entonan el Himno Nacional y presentan el evento a las autoridades indígenas del lugar, además de las reinas de belleza presentes.

Las reglas del combate son claras, solo se valen puñetazos, están prohibidas las patadas, y los abrazos, así como tomar por el cuello al contrincante o golpearlo mientras está en el suelo. Quienes desean participar en las peleas se reúnen en el centro de la aldea

Un locutor narra el desarrollo de los encuentros a los asistentes, muchos de los cuales graban los combates en vídeo, para luego mandar una copia a sus familiares en Estados Unidos, principalmente.

Las parejas solo pelean unos pocos minutos y si alguno de los dos es derribado, el combate se detiene y se anuncia al ganador. Aunque muchas veces la pelea sigue si quien ha caído se siente en condiciones de continuar.

Muchos de los participantes hacen una sola pelea, pero otros optan por buscar uno de los trofeos, para lo cual deben combatir más veces y con contrincantes de mayor peso o altura.

Los organizadores detallaron que la participación de los pobladores es bajo su cuenta y riesgo, pues algunas veces hay hemorragia nasal y erosiones.

Javier Pastor, uno de los peleadores, dijo que participa desde hace tres años, y que esto no es un deporte rudo sino pura diversión. Aseguró que los organizadores evitan brotes de violencia luego de los combates. Añadió que quienes participan solo la hacen para medir quién es más fuerte o tiene más habilidad para pelear.

El vecino, Francisco Pérez, señaló que cada año hay más visitantes que desean presenciar los combates. Es una tradición diferente comparada con otras propias de esta temporada, afirmó.

Rosario Recancoj, quien llega todos los años desde Quetzaltenango, dijo que es interesante la forma en la que se llevan a cabo las peleas pues son simplemente distracción y que los golpes no se trasladan a las calles, como muchos pudieran pensar.

Esta aldea se encuentra a 15 kilómetros de Cuatro Caminos, sobre el kilómetro 187.5 de la ruta CA-1.

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