Con información de Osmar Toc.
Transportistas del servicio urbano en Quetzaltenango intensificaron sus medidas de presión y pidieron la intervención directa del presidente de la República y de los diputados del departamento, ante el incremento en el precio del diésel.
Según el sector, el galón de combustible oscila actualmente entre Q39.00 y Q43.97, lo que ha complicado seriamente la operatividad del servicio. Felipe López, transportista, explicó que la suspensión de labores responde a la imposibilidad de cubrir costos básicos. “Ya no podemos seguir trabajando porque no alcanza ni para el diésel”, expresó.
Uno de los puntos clave de la protesta es el llamado a las autoridades nacionales para impulsar medidas que reduzcan el impacto del alza, como subsidios o iniciativas de ley que beneficien tanto a transportistas como a usuarios.

En este contexto, el gremio advirtió que, de continuar la tendencia al alza, podrían incrementar el pasaje hasta Q3.50, incluso sin autorización municipal, como una forma de sostener el servicio.

Además, no descartaron suspender labores de forma definitiva si la situación no mejora, lo que podría afectar la movilidad de miles de usuarios en la ciudad.
El sector reiteró su solicitud de comprensión a la población, mientras evalúan nuevas acciones en función del comportamiento del precio del combustible en los próximos días, en medio de una problemática que ya genera efectos a nivel local y nacional.











