Con información de Fernando Castellanos.
Aquel 7 de marzo de 1983, el Papa San Juan Pablo II marcó el corazón de los quetzaltecos al coronar a la Patrona de la ciudad en los Llanos de la Cruz, hoy aeropuerto Los Altos entre zonas 6 y 7.
Este sábado 7 de marzo, la ciudad de Quetzaltenango se viste de gala para recordar uno de los hitos más significativos de su historia religiosa: el 43 aniversario de la visita de San Juan Pablo II y la Coronación Pontificia de la Consagrada Imagen de la Virgen del Rosario.

Aquel lunes de marzo de 1983, el Sumo Pontífice, en el marco de su primera visita a Guatemala, incluyó en su agenda un acto sin precedentes en la «Cuna de la Cultura», dejando un legado de fe que aún persiste en las nuevas generaciones.
Un encuentro multitudinario en los Llanos de la Cruz
El escenario para este histórico momento fue el sector conocido como los Llanos de la Cruz, entre las zonas 6 y 7 de Xela.

En ese lugar, ante una multitud incalculable de fieles provenientes de toda Guatemala y del sur de México, el Papa polaco impuso la corona a la Patrona quetzalteca.
Como gesto de su especial afecto por la ciudad, Juan Pablo II obsequió a la Virgen un rosario traído directamente desde el Vaticano, joya que la imagen aún conserva como símbolo de aquel vínculo con la Santa Sede.

A 43 años de distancia, el recuerdo de los cánticos y la presencia del «Papa Viajero» sigue vivo en el altar mayor de la Catedral y en la memoria de los miles de quetzaltecos que fueron testigos de un día en que Xela fue el centro del mundo católico.











