Hace 187 años fue traslada la sede del Estado de Los Altos

Ene 19, 2026 | Actualidad, Nacionales, Portada | 0 Comentarios

Por Fredy López |

La región occidental de la actual Guatemala había mostrado intenciones de obtener mayor autonomía con respecto a las autoridades de la ciudad de Guatemala desde la época colonial, pues los criollos de la localidad consideraban que los criollos capitalinos que tenían el monopolio comercial con España no les daban un trato justo. El cambio fue el 19 de enero de 1839.

El 27 de diciembre de 1834 no marca la fundación oficial del Estado de Los Altos, sino más bien el inicio de sus aspiraciones separatistas y el movimiento que llevaría a su creación formal en 1838, con la élite liberal altense buscando autonomía de Guatemala, consolidando su separación con el establecimiento de una Asamblea Constituyente en Totonicapán ese año, buscando un Sexto Estado dentro de la República Federal de Centroamérica con capital en Quetzaltenango, ante el descontento con el gobierno conservador de Guatemala.

Así, su representante en las Cortes de Cádiz solicitó la creación de una intendencia en Los Altos, gobernada por autoridades propias. El advenimiento de la independencia de América Central de alguna manera canceló esta posibilidad, pero el separatismo de los altenses perduró.

Tras la disolución del Primer Imperio Mexicano y la consecuente separación de las Provincias Unidas del Centro de América, Los Altos continuó buscando su separación de Guatemala. Hay dos condiciones que fueron favorables a las pretensiones de la élite criolla altense: la creación de un marco legal en la constitución centroamericana para la formación de nuevos estados dentro del territorio de la república y la llegada al gobierno de los federalistas liberales, encabezados por Francisco Morazán.

El área de Los Altos estaba poblada mayoritariamente por indígenas, quienes habían mantenido sus tradiciones ancestrales y sus tierras en el frío altiplano del oeste guatemalteco. Durante toda la época colonial habían existido revueltas en contra del gobierno español. Luego de la independencia, los mestizos y criollos locales favorecieron al partido liberal, en tanto que la mayoría indígena era partidaria de la Iglesia Católica y, por ende, conservadora.

Los criollos y ladinos de Los Altos tenían un gran resentimiento contra los comerciantes de la Ciudad de Guatemala -los miembros del Clan Aycinena-, quienes monopolizaban el comercio y se oponían rotundamente a la construcción de un puerto en el Pacífico y de una carretera que le sirviera a Los Altos para comerciar con países extranjeros directamente.

En mayo de 1836, un periódico de la localidad propuso que se formara un estado que comprendiera a las regiones de Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá y Suchitepéquez, que tendría alrededor de doscientos mil habitantes y que les permitiría mayor libertad de acción y mejor representación ante la Federación Centroamericana.

Al caer el gobierno de Gálvez, los representantes criollos de Los Altos aprovecharon para separarse del Estado de Guatemala el 2 de febrero de 1838. El gobernador Valenzuela no pudo hacer nada al respecto, y el congreso de la Federación Centroamericana reconoció al Sexto Estado el 5 de junio de 1838.

Para 1838, Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá, San Marcos, Huehuetenango, El Quiché, Retalhuleu y Suchitepéquez formaron el Estado de Los Altos y su sede se instaló en la ciudad de Totonicapán desde el 27 de diciembre del mismo año, hasta el 19 de enero de 1839, cuando se trasladó a Quetzaltenango.

Por un corto tiempo tuvimos un pequeño país dentro de nuestro pequeño país. Pero no duraría mucho. Rafael Carrera sucedería.

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