Por Fernando Castellanos |
Este Domingo de Ramos cientos de fieles se congregaron en la emblemática parroquia de Nuestra Señora de la Soledad para la tradicional Misa Campal. La bendición de las palmas marca el camino espiritual hacia la Pascua de Resurrección.
Con el Sol de marzo iluminando los rostros de devoción, la cristiandad guatemalteca celebra hoy el Domingo de Ramos, la festividad que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
En la capital, uno de los epicentros de esta fe es la parroquia Nuestra Señora de la Soledad, El Calvario, donde se llevó a cabo una multitudinaria Misa Campal que vistió de verde y alegría los alrededores del templo.
La celebración no solo marca el fin de la Cuaresma, sino que abre oficialmente las puertas a la Semana Santa 2026, una época donde el fervor popular y la liturgia se funden en las calles.





El significado de las palmas
Durante la ceremonia, los feligreses alzaron sus ramos de palma y olivo para ser bendecidos, recordando los vítores de «¡Hosanna!» que recibió el Nazareno. Sin embargo, más allá del rito visual, existe un simbolismo profundo en el uso de estas plantas:
➡️ Símbolo de victoria: Representan el triunfo de la vida sobre la muerte.
➡️ Compromiso cristiano: Los fieles llevan los ramos a sus hogares como signo de que Jesús es el rey de sus familias.
➡️ El ciclo sagrado: De la palma a la ceniza. Un detalle litúrgico que cautiva a muchos creyentes es el destino final de los ramos bendecidos en esta jornada. Según la tradición eclesiástica:
Los ramos que hoy lucen frescos y verdes no se desechan. Al finalizar la festividad, la Iglesia los recolecta para ser incinerados. Esas cenizas resultantes son cuidadosamente guardadas para ser utilizadas en la imposición de la cruz el Miércoles de Ceniza de 2027, cerrando así un ciclo perfecto de renovación espiritual.
Una comunidad en oración
La Misa Campal en El Calvario destacó por su orden y la participación de diversas hermandades, quienes junto a familias completas, iniciaron el recorrido de las estaciones que conforman el misterio de la Pasión. Las autoridades eclesiásticas instaron a los asistentes a vivir esta semana con reflexión, paz y solidaridad.











