Fuente: Infobae.
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones energéticas en el sur de Teherán, entre ellas un depósito de almacenamiento de petróleo ubicado cerca de una importante refinería, según reportaron medios estatales iraníes.
De acuerdo con la agencia iraní ILNA, el depósito atacado se encuentra en una zona cercana a una de las refinerías más importantes del país. Aunque el bombardeo provocó incendios de gran magnitud en el área de almacenamiento, las instalaciones principales de la refinería no habrían sufrido daños directos.
Medios israelíes, como Canal 14, indicaron que la operación incluyó ataques a decenas de tanques de almacenamiento de crudo, lo que generó grandes columnas de humo visibles desde varios sectores de la capital iraní.
Horas antes de los ataques, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había adelantado la posibilidad de una ofensiva contra Irán. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario aseguró que el país sería “golpeado muy fuertemente”, al tiempo que advirtió que Washington estaba dispuesto a ampliar los objetivos militares dentro del territorio iraní.
Trump sostuvo que la presión militar ejercida junto a Israel forma parte de una estrategia para responder a lo que calificó como el “mal comportamiento” de Teherán en la región. También afirmó que, tras las recientes acciones, Irán estaría perdiendo influencia en Oriente Medio.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que su país continuará con la ofensiva “con toda la fuerza”, asegurando que las operaciones buscan cambiar el equilibrio estratégico en la región. Según Netanyahu, Israel se ha consolidado como una potencia regional y continuará actuando contra lo que considera amenazas provenientes del régimen iraní.

Además del ataque a las instalaciones petroleras, durante la madrugada se reportaron otras operaciones aéreas coordinadas contra distintos puntos estratégicos en Irán. Entre ellos se encuentra el aeropuerto internacional de Mehrabad, en Teherán, así como otras terminales aéreas en Bushehr y Payam, en Karaj.
Las autoridades iraníes informaron que equipos de emergencia y bomberos fueron desplegados para controlar los incendios y evaluar los daños. También denunciaron que algunas de las acciones militares afectaron infraestructura crítica y comunidades civiles.

Entre los daños reportados se mencionan afectaciones a plantas desalinizadoras en la isla de Qeshm, lo que habría dejado a decenas de comunidades del sur del país con problemas en el suministro de agua potable. Asimismo, fuentes oficiales iraníes señalaron la destrucción de varias aeronaves militares en los ataques.
En contraste, el ejército israelí sostuvo que algunos de los objetivos, como el aeropuerto de Mehrabad, eran utilizados como centros logísticos para el almacenamiento y traslado de armamento destinado a grupos aliados de Irán en la región, incluidos miembros de Hezbolá en Líbano.

La jornada marca un nuevo episodio en la creciente tensión militar en Oriente Medio, en medio de un escenario regional cada vez más inestable.











