Ciudad del Vaticano, 1 de febrero de 2026. Durante el rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV centró su reflexión en el Evangelio de las Bienaventuranzas (Mt 5,1-12), que definió como “luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia” para revelar el proyecto de salvación del Padre. El pontífice subrayó que no se trata de un ideal utópico, sino de una revelación concreta del plan divino que transforma la manera de comprender el sufrimiento, la pobreza y la persecución.
El Santo Padre explicó que Cristo proclama bienaventurados a los pobres, afligidos, mansos, misericordiosos y perseguidos porque Dios es el sumo bien que se entrega infinitamente y la fuente de la verdadera alegría.

Destacó la paradoja evangélica: lo que el mundo considera fracaso, en Cristo se convierte en camino de victoria y esperanza. Además, citó al Papa Francisco al advertir sobre los “profesionales de la ilusión” que prometen felicidad basada en el poder o la riqueza, en contraste con la esperanza real que Dios ofrece a los descartados.
León XIV invitó a los fieles a realizar un examen personal sobre el concepto de felicidad, preguntándose si la entienden como una conquista material o como un don que se comparte. Reiteró que es “a causa de Cristo” que las pruebas pueden transformarse en alegría redentora, y concluyó pidiendo la intercesión de la Virgen María para elevar a los humildes y dispersar a los soberbios de corazón.

Tras el Ángelus, el Papa expresó preocupación por el aumento de tensiones entre Cuba y Estados Unidos, instando al diálogo sincero. También oró por las víctimas de un derrumbe minero en la República Democrática del Congo, por los afectados por temporales en Portugal e Italia y por las inundaciones en Mozambique.
Asimismo, recordó la Jornada Nacional de las Víctimas Civiles de las Guerras en Italia y envió un mensaje de fraternidad con motivo de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, resaltando la importancia de la tregua olímpica como oportunidad para promover la paz.











