A 51 años del secuestro de Otto René Castillo

Mar 15, 2018 | Política | 0 Comentarios

El 15 de marzo de 1967, en la aldea Los Achiotes, Gualán, Zacapa, integrantes del Ejército de Guatemala capturaron al escritor y poeta quetzalteco, Otto René Castillo.

Junto a Castillo, fue capturada Nora Ileana Paiz Cárcamo, ambos combatientes y militantes de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR).

Castillo y un grupo de campesinos fueron torturados en un destacamento militar durante cinco días y los cuerpos fueron hallados el 23 de marzo. Sitios históricos detallan que los cuerpos fueron fusilados y quemados.

En 1954, debido a su oposición al golpe de Estado contra Jacobo Árbenz Guzmán, fue exiliado a El Salvador. Retornó cuatro años después para estudiar Derecho en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Estudió en Alemania y fue representante de Guatemala en el Comité Organizador del Festival Mundial de la Juventud en Argelia.

Castillo recibió el Premio Centroamericano de Poesía en 1955, el Premio Autónomo en 1956, y el Premio Filadelfo Salazar, en 1958, además del Premio Internacional de Poesía en Budapest.

De sus poemas, el más representantivo es Vamos patria a caminar, yo te acompaño. Otras composiciones fueron:

¿Dónde vivió?

Castillo vivió en la 9 avenida, entre calle Rodolfo Robles y calle A, zona 1 de Xela. Nació el 25 de abril de 1936 en Quetzaltenango.

En la 7a calle y 19 avenida, zona 3 de Quetzaltenango, se ha colocado un busto de Otto René Castillo.

Vámonos patria a caminar, yo te acompaño

Yo bajaré los abismos que me digas.
Yo beberé tus cálices amargos.
Yo me quedare ciego para que tengas ojos.
Yo me quedare sin voz para que tú cantes.
Yo he de morir para que tú no mueras,
para que emerja tu rostro flameando al horizonte
de cada flor que nazca de mis huesos.

Tiene que ser así, indiscutiblemente.

Ya me cansé de llevar tus lágrimas conmigo.
Ahora quiero caminar contigo, relampagueante.
Acompañarte en tu jornada, porque soy un hombre
del pueblo, nacido en octubre para la faz del mundo.
Ay, patria,
A los coroneles que orinan tus muros
tenemos que arrancarlos de raíces,
colgarlos en un árbol de rocío agudo,
violento de cóleras del pueblo.
Por ello pido que caminemos juntos. Siempre
con los campesinos agrarios
y los obreros sindicales,
con el que tenga un corazón para quererte.

Vámonos patria a caminar, yo te acompaño.

Fuente: Raúl Figueroa Sarti / Foto: Internet