El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, el lunes, la primera visita del controvertido líder a la Casa Blanca desde que regresó al poder en 2010.

Orban ha sido criticado por la Unión Europea, de la que Hungría es miembro, así como por grupos internacionales de derechos humanos por una disminución percibida de los derechos humanos y la democracia en su país.

Hablando junto a su homólogo húngaro, Trump elogió las políticas de inmigración de línea dura de Orban.

«Probablemente como yo, un poco controversial, pero está bien, está bien. Probablemente usted ha hecho un buen trabajo y ha mantenido a su país a salvo», dijo Trump.

Orban dijo a los periodistas que Hungría está «orgullosa de estar con Estados Unidos en la lucha contra la migración ilegal».

Luego de las conversaciones, la Casa Blanca dijo en un comunicado que los dos líderes «reafirmaron su compromiso con la Alianza de la OTAN y con sus sistemas democráticos de gobierno.

Antes de sus conversaciones, un grupo de senadores de Estados Unidos y miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores le escribieron una carta a Trump, instándole a discutir las preocupaciones sobre la «decadente trayectoria democrática» de Hungría.

La Casa Blanca no ha respondido a la carta de los miembros del Congreso de Estados Unidos expresando preocupaciones sobre Orban.

Con información de La Voz de América