El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia dijo el lunes que Moscú estaba listo para jugar un papel en las conversaciones entre el gobierno en disputa de Venezuela y el gobierno interino que lidera Juan Guaidó en Oslo, Noruega, si los participantes consideraban que era útil.

De igual manera, Cuba expresó su apoyo a todo proceso de diálogo entre el gobierno en disputa de Nicolás Maduro y la oposición, siempre y cuando, promueva «unos acuerdos absolutamente soberanos» entre los venezolanos para solucionar la crisis en el país sudamericano.

Noruega dijo el sábado que representantes del gobierno y la oposición de Venezuela regresarían a Oslo después de una ronda inicial de conversaciones preliminares sobre cómo abordar la crisis política del país.

Rusia, a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que agradecía el hecho de que las conversaciones continuaran, pero advirtió contra cualquier poder externo que intentara imponer ultimátums sobre el liderazgo venezolano.

Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez fue quien señaló durante una rueda de prensa con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, que “Cuba apoyará cualquier iniciativa dirigida a promover el diálogo respetuoso basado en la igualdad soberana, con estricto apego a los principios del derecho internacional, en particular el no uso, ni la amenaza del uso de la fuerza, la no injerencia y la no intervención en los asuntos internos de los Estados”.

El canciller cubano agregó que, en este sentido, La Habana alentará “todo proceso de diálogo que tome en cuenta los intereses del pueblo de Venezuela con participación del Gobierno bolivariano y chavista en la dirección de alcanzar soluciones y acuerdos absolutamente soberanos y entre los venezolanos”.

“De manera, que puedo decir que cualquier iniciativa de esta naturaleza será seguida con esperanza por nuestra parte”, enfatizó Rodríguez.

La posición de Rusia

Moscú apoya al presidente en disputa Nicolás Maduro, y ha rechazado en foros internacionales la decisión de Estados Unidos de respaldar al presidente encargado Juan Guaidó, cuya agenda incluye lo que cataloga como el cese de la usurpación de parte de Maduro, la instalación de un gobierno de transición y elecciones libres.

Un centenar de soldados rusos están emplazados desde marzo en Venezuela, lo que provocó una nueva confrontación entre Moscú y Washington, que se acusan mutuamente de desestabilizar a la nación sudamericana.​

«El gobierno venezolano está en estado de alarma desde principios de año, pues Estados Unidos continúa con sus amenazas de uso de fuerza contra Venezuela. En tales condiciones, deben estar seguros de que las armas que poseen están en estado de funcionamiento», dijo recientemente el embajador ruso en Venezuela, Vladimir Zaiomski.

«Nuestros especialistas están allí para formar a nuestros colegas venezolanos a mantener su material militar disponible y, al mismo tiempo, les enseñan la mejor manera de utilizarlo», agregó Zaiomski, y reiteró que los militares se encuentran en Venezuela en virtud de un acuerdo firmado en 2001.

Estados Unidos ha dicho que la posición de países como Rusia y Cuba ha impedido el cambio hacia la democracia en Venezuela.

Con información de La Voz de América

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