Por Carlos González |

Luego de un motín protagonizado por 18 reclusas del Centro de Detención Preventiva para Mujeres de Quetzaltenango, derivado de un cambio de espacio, la Policía Nacional Civil (PNC) ejecutó una requisa.

Las mujeres, quienes pertenecen a la cárcel de San Marcos, fueron quienes iniciaron esta revuelta. Ellas permanecen recluidas en Xela por seguridad.

Al tener conocimiento de esta situación, las fuerzas de seguridad se desplegaron y tomaron el control del penal, evitando fugas o que reclusas fueran heridas, porque las inconformes amenazaban con destruir la cárcel.

Tras el registro minucioso se descubrieron objetos ilícitos, entre ellos, tres teléfonos celulares, siete tijeras, un cuchillo y una botella con licor. Estos artículos fueron embalados por fiscales del Ministerio Público (MP).

Investigadores de la PNC han iniciado las averiguaciones a fin de establecer si los dispositivos móviles descubiertos estarían vinculados a llamadas para cometer extorsiones contra comerciantes o pilotos de buses.

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