Con gran expectativa este miércoles entra en su recta final la segunda ronda de las negociaciones entre representantes del presidente interino Juan Guaidó y del gobierno en disputa de Nicolás Maduro, como parte de un esfuerzo diplomático con sede en Noruega para poner fin a la crisis en Venezuela.

La negociación que tiene lugar en un sitio no revelado en las afueras de Oslo, la capital de Noruega, ha estado cerrada a la prensa y se desarrolla en el más estricto secretismo.

Se espera que al filo de las 4:00 de la tarde del miércoles concluya la sesión. Es posible que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega emita un comunicado que arroje luz sobre lo acontecido en las jornadas que tuvieron lugar esta semana.

Muchas son las incógnitas respecto a la negociación, empezando porque no es claro si las partes se han visto las caras o solo se ha tratado de un intercambio por separado entre las delegaciones y el negociador noruego, Dag Halvor Nylander.

La Voz de América conoció que Nylander estuvo viajando desde enero a Caracas, donde se habría reunido con todos los actores políticos involucrados en la crisis, y que podrían tener un papel decisivo para alcanzar una solución.

El diplomático noruego conoce la región, habla perfectamente el idioma español, es reconocido por su trabajo en la ONU y fue representante de su país en Argentina. Tuvo un papel clave como garante de los diálogos de paz en La Habana, Cuba, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el gobierno de Juan Manuel Santos, que terminaron con un acuerdo de paz en noviembre de 2016.

Al parecer, entre las propuestas de esta mesa de negociación está la celebración de elecciones libres a fin de año, así como la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Esa al menos es la idea presentada por el el diputado de la Asamblea Nacional por el estado Zulia, Timoteo Zambrano, quien en rueda de prensa el lunes indicó junto a la organización política Cambiemos que respaldan los diálogos en Noruega.

Zambrano dijo que le da un voto de confianza a los noruegos, pero cuestionó que no se conozca la agenda. El grupo político pidió la reinstitucionalización del país a través de las propuestas que sean «logrables, garantizables, democráticas y eficaces».

El diputado opositor instó a que se acuerde un nuevo CNE mediante lo que nombró como «Estatuto Electoral Especial» para acortar tiempos y conseguir otras demandas para la celebración de nuevas elecciones.

Entre la expectativa y la cautela

El gobierno de Estados Unidos, clave en visibilizar y tomar acciones respecto a la crisis venezolana, se ha mostrado cauteloso respecto a la inciativa de Noruega.

Países como Perú también están solicitando «cautela» de cara al diálogo: «Todos los esfuerzos que hemos hecho en el pasado para dialogar con el régimen han sido utilizados por este para ganar tiempo y adoptar nuevas medidas antidemocráticas. Tenemos que tener mucho cuidado con esa posición», dijo en días recientes el embajador peruano ante la ONU, Gustavo Meza.

Tanto Maduro como Guaidó han admitido que está en curso el diálogo. Muchos venezolanos dentro y fuera del país no están a favor de la inciativa, indicando que ya no es hora de negociar con Maduro, a quien critican por «usurpar» el poder y lo acusan de tratar de ganar tiempo en el cargo.

La Asamblea Nacional de Venezuela, que lidera Guaidó, aprobó el martes la ley que dispone la reincorporación del país al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) para fortalecer la cooperación con los países de la región y elevar las presiones contra Maduro.

En alusión a las gestiones en Noruega y otros esfuerzos como los que realiza el Grupo de Contacto Internacional y el Grupo de Lima, Guaidó dijo que seguirán explorando todas las posibilidades para lograr la salida del poder de Maduro.

«No creemos en la buena fe de los que nos llevaron a esta catástrofe», advirtió Guaidó el martes.

A mediados de mayo, Guaidó confirmó que envió delegados para una posible «mediación» de Noruega: «Es un esfuerzo de Noruega, no es una negociación, viene a abonar en el proceso que hemos definido los venezolanos. Todo lo demás son especulaciones», dijo entonces Guaidó.

La ONU respalda la negociación que se adelanta en Noruega. La oficina del Secretario General, Antonio Guterres, explicó que sigue de cerca los avances de los diferentes esfuerzos internacionales que buscan una solución política a la crisis.

«El diálogo y la negociación es la única manera de salir de esto en paz», dijo días atrás el embajador de Maduro en la ONU, Samuel Moncada.

La crisis política en Venezuela se agravó en enero pasado, cuando Maduro asumió su segundo mandato tras unas elecciones que fueron vistas como fraudulentas. El 23 de enero Guaidó invocó la Constitución y asumió como presidente interino de Venezuela, apoyado por EE.UU. y más de 50 naciones.

A Maduro, que mantiene el control del alto mando militar y las instituciones estatales, lo respalda Rusia, China, Cuba y otros países.

Con información de La Voz de América