Funcionarios en el estado de Mississippi, en el sur de Estados Unidos, dijeron que las inundaciones parecían alcanzar su punto máximo el lunes en Jackson, ofreciendo la esperanza de que el nivel del agua comenzará a retroceder y permitir que los residentes evacuados regresen a sus hogares.

El río Pearl alcanzó los 11,2 metros, su nivel más alto en la capital estatal en 37 años, después de fuertes lluvias la semana pasada. Las lluvias obligaron a las autoridades a liberar agua de los embalses desbordados, inundando aún más las zonas bajas.

El gobernador Tate Reeves declaró el estado de emergencia el sábado y las autoridades ordenaron evacuaciones obligatorias para algunos residentes en el centro de Mississippi.

«Ha sido un largo fin de semana», dijo Reeves en su cuenta de Twitter, aludiendo a las inundaciones que han golpeado a la zona. A su vez elogió el trabajo de agencias estatales involucradas en minimizar los daños.

No se han reportado muertos ni heridos por las inundaciones. Todavía no está claro cuántas casas y calles fueron dañadas por el agua desbordada.

Las autoridades advierten que las áreas de Jackson aún podrían ser vulnerables a las inundaciones del río Pearl. También expresan preocupación acerca de si el pronóstico de lluvia para más adelante esta semana podría ser peor de lo previsto con más inundaciones.

El gobernador Reeves advirtió a los residentes que no se apresuren a regresar a casa hasta que los funcionarios puedan verificar que es seguro.

La marca del lunes en el río Pearl fue la tercera más alta registrada en el río. El nivel récord se produjo en 1979 cuando las aguas de inundación alcanzaron los 13,2 metros.

Con información de La Voz de América