Por Shirlie Rodríguez |

Durante seis años, con una taza de café y un pan, un grupo de jóvenes han llevado a hospitales, escuelas y calles un mensaje de esperanza.

Silvia Lima, una de las fundadoras del proyecto Fe y Café, explica que hace seis años un grupo de jóvenes cristianos se reunían, en un restaurante de la zona 3 de Xela, y desde ahí pensaron en cómo llevar un mensaje y ayuda a los necesitados.

De manera progresiva modificaron la ayuda y entregaron una taza con café y un pan a las personas que estaban en los hospitales, y de ahí nació el nombre Fe y Café.

El grupo ha trasladado ayuda a diferentes lugares, y pese a los obstáculos, han logrado cumplir con su objetivo. En la actualidad llevan el proyecto al Hospital Rodolfo Robles y la Escuela Nocturna El Adelanto.

Lima narra que más que enviar ayuda material, el objetivo es llevar palabras de apoyo, ánimo y el mensaje del amor de Dios. Añade que por el momento requieren de más voluntarios, porque en ocasiones hay más de 40 en una actividad y en otras solo llegan seis, por ello, las personas que deseen unirse pueden escribir en el perfil de Facebook.

«Nosotros queremos que ellos vean el amor de Dios en acción, que vean que el predicar amor no es desde un pulpito, es con acciones de amor y compasión con personas que están en hospitales y que nadie ve. Llevamos el mensaje para animarlos a salir de la situación en la que se encuentran», concluye Lima.