Cerca de 800 ciudadanos venezolanos se encuentran en centros de detención de Estados Unidos por asuntos migratorios. Los que ya perdieron sus casos de asilo piden ser dejados en libertad ante las dificultades que enfrentan las autoridades para enviarlos de regreso a Venezuela. Los vuelos directos entre Estados Unidos y Venezuela están suspendidos y varios de los detenidos no tienen pasaporte vigente.

“Ingresé bajo una petición de asilo a través del puente de Nuevo Laredo, (México) desde ese momento me encuentro detenido. Eso ocurrió el 6 de junio de 2019. No he tenido un segundo libre aquí en Estados Unidos”, asegura Wilder Soto, quien lleva cerca de nueve meses en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas, ICE (por sus siglas en inglés) en Illinois. A Soto un juez ya le señaló que no reúne los requisitos de asilo político y tiene orden de deportación.

“Temo por mi vida al regresar a Venezuela, si ellos pueden regresarme, no lo sé. Prefiero estar preso y seguro, que estar muerto en Venezuela”, dijo Soto en entrevista telefónica con la Voz de América.

La defensora de derechos humanos de los venezolanos detenidos, Damaris Rangel, asegura que las deportaciones de los migrantes venezolanos que no tienen un pasado criminal, están suspendidas en la práctica.

“Por ejemplo, mientras un colombiano puede ser deportado inmediatamente y se le brinda una asistencia consular, los venezolanos no gozan de una debida asistencia consular, que es un derecho humano y no pueden ser deportados debido a que las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela están suspendidas… con el estado venezolano, tan sólo porque hay un régimen dictatorial”, asegura Rangel, quien se dedica a prestarle asistencia a los migrantes venezolanos que están privados de libertad por asuntos migratorios.

Rangel estima que de los 800 venezolanos detenidos por asuntos migratorios, 129 ya perdieron todas sus apelaciones y tienen orden de deportación. “Hay muchas personas que están entre 12 y 14 meses detenidos”.

“Yo estoy dispuesto a regresar a Venezuela”

Leopoldo, de 32 años, lleva seis meses detenido. Pidió asilo en la frontera sur de Estados Unidos y es parte de las 129 personas a quienes un juez les negó la posibilidad de asilo y tiene orden de deportación. Morales manifiesta que tiene episodios de depresión y pide que si no lo van a dejar libre en Estados Unidos, que lo deporten o le permitan ir a otro país.

“Yo estaría dispuesto a regresar (a Venezuela) aunque sería correr peligro, pero no importa, porque prefiero estar así en incertidumbre a estar encerrado porque yo no soy ningún delincuente, y nunca en mi vida he estado detenido, ni ninguno de los venezolanos que estamos aquí. Entonces yo por lo menos, por mi parte, sí quiero mi regreso o la salida a un tercer país que me reciba, e incluso mi familia está dispuesta a cancelar todos los gastos que haya que hacer, en dado caso”, dijo en entrevista telefónica desde un centro de detención de ICE en Luisiana.

La defensora de Derechos Humanos afirma que sólo a algunas personas, entre las que llevan más tiempo detenidas y que perdieron sus casos de asilo, se les ha permitido salir “bajo palabra”; es decir, que deben presentarse ante la corte cuando se les convoque.

“No es fácil estar detenido con personas que cometieron delitos, cuando tú no tienes nada, cuando tu único delito fue querer aspirar a un mejor futuro, salir de un país en el cual no te sentías bien”, cuenta Danilo Joves, quien fue liberado el pasado mes de febrero después de pasar 17 meses en detención.

ICE dice que su prioridad es la remoción de criminales venezolanos

Un portavoz de ICE le dijo a la Voz de América que el “Departamento de Seguridad Nacional no hace ninguna excepción con ningún extranjero de ser potencialmente procesado por asuntos migratorios. No obstante, debido a la limitada disponibilidad de vuelos hacia Venezuela, ICE está priorizando la remoción de criminales convictos venezolanos, sobre los no criminales”.

En el pronunciamiento de ICE se establece que los nacionales venezolanos son removidos a través de vuelos comerciales haciendo tránsito en terceros países y que se requiere un pasaporte u otro documento de viaje.

Y, justamente, la falta de pasaporte es una de las principales dificultades de los venezolanos migrantes.

Embajador Vecchio pide la libertad de los migrantes venezolanos

Carlos Vecchio, el embajador de Juan Guaidó en Washington, asegura que realiza gestiones con el gobierno de Estados Unidos para buscarle una solución a los migrantes detenidos. “Si hay la voluntad de la persona de decir, mire yo me quiero ir, entonces facilitemos esos procesos; pero no dejemos detenidos a los venezolanos. E insisto, que lo que quiero más bien, es procurar que se de la medida migratoria para que esos venezolanos que hoy tienen deportación, los puedan dejar aquí porque nadie quiere regresar a Venezuela en este momento”, asegura Vecchio, quien ha visitado diversos centros de detención.

“Nosotros estamos buscando que se les respete el debido proceso. Hemos atendido a 500 personas, facilitamos el proceso o trabajamos con ONGs para que se puedan liberar estos venezolanos, particularmente con la gente de Homeland Security”, agregó.

Carlos Vecchio asegura que la cifra de venezolanos detenidos por asuntos migratorios se ha reducido en promedio de 1.300 a 800 personas, pero sostiene que una solución de fondo dependerá de que se apruebe un estatus de protección temporal para los venezolanos en Estados Unidos.

Con información de Jaime Moreno / La Voz de América