El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el martes la extensión por otros 15 días de la cuarentena domiciliaria obligatoria decretada el pasado 21 de marzo para frenar el avance del coronavirus en el país.

Hasta la fecha, El Salvador reporta 78 casos confirmados de coronavirus, cinco personas se han recuperado y cuatro fallecieron a causa del COVID-19.

Bukele dijo en cadena nacional que los salvadoreños tendrán que permanecer en sus casas hasta el 7 de mayo y pidió a la población que acate el decreto ejecutivo que, según él no se está cumpliendo.

“Es inaudito”, dijo el presidente, “hay gente que sube fotografías de fiestas en casas, es decir, no entienden lo que está pasando”.

Advirtió que “se está poniendo en riesgo él, toda la gente de la fiesta, todos lo que vayan a su casa después de la fiesta a contagiar a sus familias y luego toda esa gente que contagiará a más personas, porque deben ir a las farmacias y supermercados”.

“¿No le tiene amor a la vida?”, cuestionó.

Bukele ordenó a los cuerpos de seguridad que sean más rigurosos con los salvadoreños que no cumplan con la medida.

De inmediato, la Policía Nacional Civil desarrolló un operativo en los municipios más poblados de San Salvador, reteniendo a casi un centenar de personas quienes serán enviados a un centro de contención por 30 días.

Vladimir Rivas, inspector de la policía en la capital, dijo que “se han encontrado en la calle, no dan una justificación de qué es lo que ellos andan haciendo”.

“Muchos se han encontrado en aparente estado de ebriedad. Significa que no pueden justificarle a la policía y la orden es que todas las personas en sentido de prevención deben estar en sus casas», añadió.

Según el ministro de seguridad, Rogelio Rivas, hasta el martes se reportaron más de 900 retenciones en El Salvador, de éstas, alrededor de 280 personas fueron sorprendidas entrando al país por puntos ciegos.

Con información de Enrique López / La Voz de América