La Jacarandosa: El histórico primer autobús de Xelajú MC y la nostalgia de la Primera Luna

Jun 3, 2026 | Deportes, Deportes, Portada, Xela | 0 Comentarios

HISTORIA DEPORTE – El Club Social y Deportivo Xelajú MC atesora pasajes memorables que forjaron la mística del cuadro superchivo en el balompié nacional.

Uno de los iconos más recordados por la afición de antaño es el legendario autobús conocido popularmente como «La Jacarandosa», el cual se convirtió en el primer vehículo oficial de transporte para el plantel quetzalteco en la época de oro del balompié nacional.

La unidad, que según los registros de la época correspondía a un modelo clásico GMC de la década de 1950, era el medio en el cual los jugadores altense realizaban las largas y extenuantes travesías hacia la capital y otros departamentos.

Este autobús quedó grabado con letras de oro en la historia del club al ser el transporte oficial del plantel que conquistó la histórica «Primera Luna» en el Torneo de Liga 1961-1962, rompiendo la hegemonía de los equipos capitalinos el 18 de noviembre de 1962.  

En las imágenes que reviven la nostalgia de aquella época resalta la figura de un joven delantero que se convirtió en leyenda de la institución. Se trata del atacante mexicano Sergio Enrique Anaya Basave, conocido cariñosamente en el fútbol internacional como «Xelajú» Anaya debido a su profundo arraigo con la camisola altense.  

El contexto de las leyendas en la postal

 El vehículo de los campeones: «La Jacarandosa» simbolizaba el esfuerzo de una junta directiva y una afición que, con recursos limitados pero un amor incondicional por Quetzaltenango, lograron dotar al equipo de su propio transporte para competir al más alto nivel.

 Sergio «Xelajú» Anaya: Aunque el mítico delantero nació en la Ciudad de México el 22 de mayo de 1942, su carrera y su vida quedaron ligadas para siempre a León, Guanajuato, ciudad donde se radicó tras jugar para el Club León y los Pumas de la UNAM. Anaya debutó con los Chivos en 1959 con apenas 17 años, siendo parte fundamental del engranaje que levantó la copa de 1962.  

Esta combinación de historia, mística y nostalgia nos recuerda que el orgullo superchivo se construyó desde las carreteras de terracería a bordo de la inolvidable «Jacarandosa».

Fuente: RRSS.

[mailpoet_form id="1"]