Por Fredy López |
Autoridades del Instituto Nacional de Educación Básica (INEB) El Rosario, en la zona 3 de Quetzaltenango, el cual comparte las instalaciones del histórico edificio de la Escuela Nacional de Ciencias Comerciales de Occidente (ENCO), informaron sobre la finalización de los trabajos de remodelación y cambio de techado en los pasillos principales del inmueble. La obra se ejecutó con el objetivo de erradicar materiales nocivos para la salud y mejorar la infraestructura para todas las jornadas que allí convergen.
Inversión y gestión de fondos
La directora del INEB El Rosario, Surama Granados, explicó que el proyecto fue posible gracias al programa gubernamental de remozamiento, el cual otorga una asignación de Q75 mil por cada código de establecimiento. Al respecto, detalló cómo la unión de las jornadas dentro del mismo edificio permitió consolidar los fondos:
- Estructura administrativa: La Organización de Padres de Familia (OPF) del INEB El Rosario tiene anexada la OPF de la ENCO de la jornada nocturna.
- Asignación total: Al contar con tres códigos de establecimiento operando en el mismo edificio, se logró captar una inversión total de Q225 mil, monto que fue destinado íntegramente a la reparación del pasillo.
Erradicación de material nocivo y nuevo diseño
La urgencia del proyecto radicaba en el avanzado estado de deterioro del techo anterior en la planta baja. Según Granados, las tejas antiguas ya se encontraban rasgadas debido a su antigüedad, pero el factor más preocupante era que contenían asbesto, un material altamente nocivo para la salud.
Ante esta situación, tanto la Dirección Departamental de Educación (Dideduc) como la Contraloría General de Cuentas (CGC) sugirieron de manera directa priorizar el cambio de la cubierta. El nuevo techado, visible en las fotos del plantel, consta de láminas de zinc acanaladas sostenidas por una robusta estructura metálica e incluye láminas traslúcidas estratégicamente colocadas para maximizar la entrada de luz natural hacia el pasillo donde se ubican los tradicionales kioscos comerciales azules.
Ejecución en tiempo récord y sin suspender clases
Uno de los logros más destacados por la administración fue la eficiencia en los tiempos de entrega. Los trabajos se completaron en un plazo de dos semanas, operando incluso durante sábado y domingo gracias a la coordinación con el arquitecto a cargo.
Asimismo, las autoridades resaltaron que en ningún momento se interrumpieron las actividades académicas de los estudiantes. Debido a que las aulas de los alumnos se ubican mayoritariamente en el segundo nivel del edificio, las labores en el pasillo de la planta baja no interfirieron significativamente con las jornadas de estudio, presentándose únicamente leves dinámicas de orden durante los horarios de recreo.
Con esta obra se beneficia de manera directa a todas las jornadas (matutina, vespertina y nocturna) que comparten y le dan vida al edificio de la ENCO.











