Por Byron Lucas |
Un día como hoy, pero hace 180 años, desde el observatorio astronómico de Berlín, Confederación Germánica, el astrónomo Johann Gottfried Galle, siguiendo cálculos matemáticos del francés Urbain Jean Joseph Le Verrier, descubre el planeta Neptuno.
El descubrimiento fue realizado en la primera noche que Johann Gottfried Galle lo intentó: el 23 de septiembre de 1846.
Debido al color azul verdoso que presentaba el planeta, Johann Gottfried Galle lo bautizó con el nombre DEL DIOS DEL MAR: NEPTUNO.
El descubrimiento de Neptuno no fue accidental, sino que obedeció a predicciones realizadas por cálculos matemáticos.
En efecto, tras el descubrimiento de Urano, los astrónomos se aplicaron a determinar los parámetros de su órbita elíptica.
Urbain Jean Joseph Le Verrier en París, Francia, y John Couch Adams en Cambridge, Inglaterra, realizaron los cálculos de la posición del nuevo planeta.
Finalmente, Urbain Jean Joseph Le Verrier pasó sus predicciones a Johann Gottfried Galle quien utilizando un refractor construido por Joseph von Fraunhofer localizó el planeta muy próximo a la posición predicha por los cálculos de Urbain Jean Joseph Le Verrier.
CARACTERÍSTICAS DE NEPTUNO
Neptuno está a 4,300 millones de kilómetros de la Tierra.
La masa de Neptuno comparada con la Tierra, es de 57.74 veces más grande.
La atmósfera de Neptuno está formada principalmente por hidrógeno y helio, gases que son básicamente transparentes en todas las longitudes de onda visibles.
Pero el metano, que constituye el 3% de la masa de la atmósfera, se caracteriza por absorber fuertemente las longitudes de onda más largas.












