Cada 30 de marzo se conmemora el Día Mundial contra el Trastorno Bipolar, una iniciativa de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares (ISBD) con el propósito de informar, educar y generar mayor sensibilidad sobre esta enfermedad mental.
La fecha fue elegida en honor al nacimiento de Vincent van Gogh, el célebre pintor holandés y exponente del postimpresionismo, quien, según análisis póstumos, habría padecido trastorno bipolar.
Este padecimiento, también conocido como enfermedad maníaco-depresiva, se caracteriza por cambios extremos en el estado de ánimo, la energía y el comportamiento.
Las personas que lo sufren pueden experimentar episodios de manía, donde se sienten eufóricos, hiperactivos o irritables, y episodios de depresión, en los que enfrentan tristeza profunda y falta de energía.
El trastorno bipolar puede afectar a cualquier persona, aunque suele manifestarse en la adolescencia o al inicio de la adultez.
Se considera una condición crónica, influenciada por factores genéticos y por alteraciones en la estructura y función del cerebro.
Con la conmemoración de este día, se busca reducir el estigma, mejorar el acceso a tratamientos adecuados y promover una mayor comprensión sobre la realidad de quienes viven con esta enfermedad.