Nicaragua: inversión extranjera directa en picada por mala imagen del país

Abr 27, 2021 | Internacionales, no disponible, Not Available | 0 Comentarios

La inversión extranjera directa en Nicaragua continúa en picada a tres años de haber iniciado la crisis sociopolítica en el país. Datos del Banco Central revelan que hubo una caída de hasta un 63,75% en 2020, en comparación con el año anterior.

Según los datos de la entidad financiera, en 2019 el país obtuvo en inversión extranjera directa (IED) al menos 503 millones dólares, mientras que en 2020 solo fue de 182,3 millones de dólares, la más baja en los últimos años.

En 2017, antes de las protestas antigubernamentales, la IED en Nicaragua logró superar los 1.035,4 millones de dólares.

El economista y expresidente del Banco Central Mario Arana considera que la caída de la imagen país ha generado desconfianza en los inversionistas, sobre todo al no verse una salida a la crisis sociopolítica.

La incertidumbre post electoral, la legitimidad del nuevo mandatario después de los comicios de 2021, la falta de justicia y la nula independencia en los poderes del estado agravan más la situación, señala Arana, quien considera que la poca inversión que existe hasta la fecha “son rezagos de inversión aprobada con anterioridad”.

“Se está dando posiblemente inversión que estaba planeada, que ya la habías arrancado y que tenés que terminarla, pero no se está añadiendo nueva inversión, sino todo lo contrario, la tendencia es preocupante y es clave que Nicaragua salga de sus crisis de institucionalidad y que salga bien, que tenga elecciones legitimas, que se recupere confianza, credibilidad y estabilidad”, opina Arana.

Recientemente, una compañía estadounidense demandó a Nicaragua ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), alegando destrucción a una inversión que hicieron en el país.  Según Arana, esta inversión está en reclamo bajo el mecanismo de las cláusulas establecidas en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos, DR-Cafta.

“Sabemos de una reciente inversión que está en reclamo bajo el mecanismo de Cafta, en donde efectivamente el argumento es que fue invasión de tierra que se dio, afectando una plantación de café y aguacate, entonces tenemos problemas de propiedad. Los derechos de las propiedades, han sido una deuda pendiente”, dijo Arana a la Voz de América, en alusión a que temas como estos ahuyentan la seguridad de los inversionistas.

Desde 2018, varias propiedades fueron tomadas por personas afines al presidente izquierdista Daniel Ortega. El presidente del sector privado, Michael Heally, calcula alrededor de 45 a 50 productores que fueron intervenidos junto a unas 10.000 manzanas de tierra en ese entonces.

“Se lograron recuperar parte de ellas, pero al final todavía tenemos 27 productores con casi 4.900 manzanas de tierras tomadas”, señaló Heally en una amplia entrevista a la VOA.

Heally, a quien también presuntos simpatizantes del gobierno le mantienen tomadas algunas de sus propiedades, menciona “que todo esto espanta al inversionista”.

“Usualmente lo que busca el inversionista es que las reglas del juego estén claras y aquí lo que hemos visto es que en los últimos tres años se han ido cambiando, a medida que el gobierno ha querido y eso te espanta la Inversión Extranjera Directa”, opina Heally.

Leyes desde el Parlamento han cercenado la confianza extranjera

Según la diputada opositora Azucena Castillo, otro factor que está influyendo en la confianza de los inversionistas son las leyes aprobadas por el oficialismo.

Explica que la Ley de Agentes Extranjeros y la Ley Especial de Ciberdelitos generan incertidumbre en las empresas extranjeras por la discrecionalidad que contienen.

“El sistema que debería existir es libre comercio, libre mercado, pero las políticas económicas y públicas que se aprueban y se vienen estableciendo desde el año pasado, perturban la libertad de comercio. La Ley de Agentes Extranjeros básicamente viene a perturbar empresas”, enfatiza. 

Castillo además coincide con Arana en que mientras no haya una solución política a la crisis que vive Nicaragua “se seguirá corriendo a la inversión extranjera, a la cual se le había abierto sus puertas”, y añade que las sanciones impuestas por Estados Unidos, deterioran aún más la imagen del país.

“Las sanciones y el decreto de Estados Unidos donde señala a Nicaragua como una amenaza a su seguridad interna, ahuyenta a los inversionistas”, comenta.

El economista Maykell Marenco dice que es preocupante el panorama de la caída de la inversión extranjera directa, pues repercute directamente en el empleo y agudiza aún más la situación de pobreza que se vive en Nicaragua, uno de los países más pobres de la región.

“El decaimiento de la IED representa un acabose en el sentido de la desconfianza en el país. Ningún extranjero nacional e internacional vería atractivo desarrollar iniciativas empresariales”, explicó.

“Con esto se pierden empleos y el empleo que genera la IED es que tienen la capacidad de generar un salario mejor remunerado y requiere mano de obra más cualificada, es decir contratan a aquel ejército que sale de las universidades”.

Con información de Houston Castillo Vado / Voz de América

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *