Con información de Fredy De León |
Tras una compleja operación a 140 pies de profundidad, los «Hombres Rana» lograron recuperar a las dos víctimas y trasladar la aeronave hasta la orilla.

El mayor Juan Díaz destacó la capacidad técnica de los rescatistas guatemaltecos.
La búsqueda de las dos personas desaparecidas tras el accidente aéreo ocurrido en el lago de Atitlán concluyó con la recuperación de sus cuerpos y del helicóptero que permanecía sumergido.




La operación estuvo a cargo de la sección de rescate y salvamento acuático «Hombres Rana» de Bomberos Voluntarios.
El mayor Juan Díaz explicó que la localización de la aeronave fue posible mediante un dron subacuático y las coordenadas proporcionadas por personas que presenciaron el accidente.

El helicóptero fue encontrado a una profundidad aproximada de 140 pies, equivalentes a 43 metros.
También reconoció el apoyo del Ejército de Guatemala, la Capitanía Naval, buzos colaboradores, establecimientos hoteleros y personas particulares que proporcionaron alimentación, hidratación y otros recursos durante las operaciones.

«La innovación de todo el equipo que la sección de Hombres Rana ha tenido, creo que hoy dio fruto y demostró que tenemos la capacidad», expresó.
Con la recuperación de las dos víctimas y de la aeronave, concluyeron las labores de búsqueda y rescate, mientras corresponde a las autoridades competentes continuar con las diligencias para esclarecer las circunstancias del accidente.












