Por Fernando Castellanos |
En un ambiente de duelo y penitencia, la Iglesia Católica conmemora hoy la Pasión y Muerte de Jesucristo. Desde el Sermón de las Siete Palabras hasta el rigor del ayuno, te presentamos cuatro claves para vivir este día de reflexión profunda.
El Viernes Santo no es un día de luto vacío, sino de amor extremo. Es el corazón del Triduo Pascual, donde la Iglesia se une en silencio para meditar sobre el sacrificio de Jesús en el Calvario. En Guatemala, este fervor se manifiesta no solo en los templos, sino en las calles convertidas en lienzos de aserrín y fe.
Para quienes desean vivir esta jornada en plena comunión con la liturgia, estos son los pilares fundamentales de la conmemoración:
➡️ 1. La Celebración de la Pasión del Señor. A diferencia de otros días, hoy no se celebra la Santa Misa en el sentido estricto. La liturgia de la tarde se centra en la Adoración de la Cruz y la distribución de la Eucaristía que fue consagrada el Jueves Santo.
Nota importante: Desde hoy hasta la Gran Vigilia Pascual, la Iglesia no administra sacramentos, con excepción de la Confesión y la Unción de los Enfermos en casos de extrema necesidad.
➡️ 2. El Vía Crucis y el acompañamiento procesional. La piedad popular alcanza su máximo esplendor con el rezo del Vía Crucis. Es el momento de acompañar a la imagen de Cristo sufriente y a su Madre Dolorosa en el camino hacia el Gólgota. Participar en las procesiones es, para el fiel, una forma de meditar físicamente el peso de la redención.
➡️ 3. El Sermón de las Siete Palabras. Una de las tradiciones más profundas de este Viernes Santo es la reflexión sobre las últimas siete frases que Jesús pronunció antes de morir. Estas palabras son el testamento espiritual de Cristo y ofrecen lecciones sobre el perdón, la sed de almas y la entrega total al Padre.
➡️ 4. Ayuno y Abstinencia: Sacrificio y Penitencia. La Iglesia prescribe hoy la práctica del ayuno y la abstencia como un ejercicio de dominio propio y unión al sufrimiento de Cristo:
El Ayuno: Consiste en realizar una sola comida fuerte al día, permitiendo dos ingestas muy ligeras que no igualen a la principal.
La Abstinencia: Se refiere a evitar el consumo de carnes rojas (mamíferos y aves de corral), incluyendo caldos o sopas derivados de ellos.
Reflexión del día
El Viernes Santo es una invitación al silencio interior. Mientras las procesiones recorren las ciudades, el llamado principal es a la conversión del corazón, preparándose para el gran anuncio de la Resurrección que transformará el luto en alegría el próximo Domingo de Pascua.













