Terremoto de 1976: una tragedia que marcó la historia de Guatemala y fortaleció la cultura de prevención

Feb 4, 2026 | Nacionales, Portada, Sucesos | 0 Comentarios

Con información de Fernando Castellanos.


En horas de la madrugada del 4 de febrero de 1976, Guatemala vivió uno de los episodios más trágicos de su historia reciente, cuando un terremoto de 7.5 grados en la escala de Richter sacudió gran parte del territorio nacional, dejando miles de víctimas humanas y severos daños a la infraestructura del país.


El sismo, que tuvo una duración aproximada de 39 segundos, provocó la muerte de alrededor de 23 mil personas, dejó más de un millón de damnificados y ocasionó el colapso de viviendas, edificios públicos, centros hospitalarios y carreteras.

La magnitud de la destrucción obligó a la habilitación de albergues temporales, debido a que miles de familias quedaron sin hogar y varios hospitales quedaron inoperantes.


De acuerdo con registros históricos, Chimaltenango fue uno de los departamentos más afectados, registrando el mayor número de personas fallecidas. Asimismo, se reportaron daños significativos en los departamentos de Guatemala, El Progreso, Chiquimula, Huehuetenango, Sacatepéquez, Sololá e Izabal.

En la ciudad capital, el terremoto ocasionó graves afectaciones en viviendas, edificios gubernamentales y templos religiosos, incluyendo inmuebles históricos como el Palacio Nacional, evidenciando la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante eventos sísmicos de gran magnitud.


Tras la atención de la emergencia, el Gobierno de la época, presidido por el general Kjell Eugenio Laugerud García, inició un amplio proceso de reconstrucción nacional, el cual contó con el respaldo y la solidaridad de la comunidad internacional, incluyendo países como Estados Unidos, el Reino Unido y naciones de Centroamérica, entre otros.


Como resultado de las lecciones aprendidas tras este desastre, en 1996 el Congreso de la República aprobó la Ley de la Coordinadora para la Reducción de Desastres de Origen Natural o Provocado, dando origen a la actual Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred). Esta institución fue creada con el objetivo de prevenir, mitigar, atender y participar en los procesos de rehabilitación y reconstrucción derivados de emergencias y desastres.


Actualmente, la Conred coordina acciones con instituciones del Estado y del sector privado, impulsando una gestión integral del riesgo, que incluye el conocimiento de las amenazas, la preparación para una respuesta efectiva, la rehabilitación y la reconstrucción, así como el fortalecimiento de la resiliencia en la población guatemalteca, promoviendo la participación ciudadana sin distinción de género, edad o etnia.


A cinco décadas del terremoto de 1976, este acontecimiento continúa siendo un referente histórico que recuerda la importancia de la prevención, la preparación y la solidaridad como pilares fundamentales para reducir el impacto de futuros desastres naturales en Guatemala.

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