Con información de Fernando Castellanos.
Aunque la celebración del Día de San Valentín fue importada de Europa y no forma parte de las tradiciones originarias de países como México, la fecha ha sido adoptada con entusiasmo en gran parte de Latinoamérica.
Más allá del amor romántico, en esta región el 14 de febrero también reconoce la amistad y el afecto hacia personas significativas. Por ello, la fecha es conocida como el “Día del Amor y la Amistad”.
En distintos países, la jornada se celebra con muestras de cariño como flores —especialmente rosas—, dulces, globos y otros obsequios dedicados a parejas, amigos y seres queridos.
Origen de la leyenda
El origen del Día de San Valentín se remonta al siglo III en Roma. La tradición está basada en la historia de un sacerdote llamado Valentín de Roma, quien habría desafiado las órdenes del emperador Claudio II el Gótico.
Según la leyenda, el emperador prohibió el matrimonio entre jóvenes al considerar que los hombres solteros, sin familia ni ataduras, eran mejores soldados para el Imperio. Valentín consideró injusta la medida y comenzó a celebrar matrimonios en secreto para parejas enamoradas.
Al descubrirse su desobediencia, fue arrestado y ejecutado el 14 de febrero del año 270 d.C., convirtiéndose con el tiempo en símbolo del amor y la unión.
Posteriormente, en el año 494 d.C., el papa Gelasio I estableció oficialmente la festividad en el calendario católico.
Con el paso de los siglos, la fecha evolucionó hasta convertirse en una celebración dedicada al amor y la amistad, ampliamente difundida en todo el mundo y también impulsada por dinámicas comerciales propias de la temporada.











