Por Moisés Cottom |
Mohandas Karamchand Gandhi nació en Porbandar, India británica, el 2 de octubre de 1869; fue el dirigente más destacado del Movimiento de Independencia de la India contra el Raj Británico, para lo que practicó la desobediencia civil no violenta, además de pacifista, político, pensador y abogado hinduista indio.
Recibió de Rabindranath Tagore el nombre honorífico de Mahatma. Desde 1919 perteneció abiertamente al frente del Movimiento Nacionalista Indio.
Instauró métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre y en sus programas rechazaba la lucha armada y realizaba una predicación de la áhimsa (no violencia) como medio para resistir al dominio británico.
Defendía y promovía ampliamente la total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario; además, bregó por el retorno a las viejas tradiciones hinduistas.
Mantuvo correspondencia con León Tolstói, quien influyó en su concepto de resistencia no violenta. Fue el inspirador de la marcha de la sal, una manifestación a través del país contra los impuestos a los que estaba sujeto este producto.
Una vez conseguida la Independencia de la India sobre el Imperio Británico, el 15 de agosto de 1947, Mahatma Gandhi trató de reformar la sociedad india, empezando por integrar las castas más bajas, y por desarrollar las zonas rurales.
Mahatma Gandhi desaprobó los conflictos religiosos que siguieron a la Independencia de la India, defendiendo a los musulmanes en el territorio indio. Fue asesinado en Nueva Delhi por Nathuram Godse, un fanático integracionista hinduista, el 30 de enero de 1948, a los 78 años.
Sus cenizas fueron arrojadas al río Ganges. Desde 1964, para conmemorar la muerte de Gandhi, se celebra cada 30 de enero el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, reconocido por la UNESCO en 1993.
En esta fecha se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz.











