Por Moisés Cottom |
Este viernes, el Consejo del Pueblo Maya (CPM) hizo pública su propuesta política para transformar de raíz la gestión del agua en Guatemala, planteando un modelo que prioriza el bienestar colectivo por encima del lucro y reconoce el agua como vida y como un derecho fundamental.
La propuesta se posiciona frente a la mercantilización del agua y apuesta por una gestión comunitaria, democrática y plurinacional, orientada al Buen Vivir y al servicio de las mayorías históricamente excluidas. El modelo se sustenta en la filosofía, cosmovisión y experiencia histórica del Pueblo Maya en el cuidado, protección y administración del agua, a través de sistemas comunitarios propios, normas colectivas y autoridades legítimas.
Entre sus ejes centrales se encuentra el reconocimiento jurídico de los sistemas comunitarios de agua, la participación vinculante de los pueblos indígenas en la toma de decisiones, la protección integral de cuencas y nacimientos, así como la priorización del uso del agua para la vida, la alimentación y la reproducción de las comunidades. Asimismo, la propuesta plantea el reconocimiento del agua como sujeto de derechos.
El CPM señala que esta iniciativa constituye un aporte sustantivo al debate nacional sobre la Ley de Aguas impulsada por el Organismo Ejecutivo. No obstante, advierte que para frenar de manera estructural la mercantilización del agua, el extractivismo y las violaciones sistemáticas a los derechos colectivos, Guatemala requiere una nueva Constitución de carácter plurinacional y un Poder Constituyente que enfrente las causas históricas y coloniales del despojo.
Finalmente, el Consejo ratificó su compromiso con la defensa del agua, la vida y los derechos colectivos, y con la construcción de un país justo, democrático y plurinacional, donde la gestión del agua esté al servicio del bien común.



















