Con información de Osmar Toc.
El presidente Bernardo Arévalo presentó este día el Plan de Reparación y Dignificación de las Víctimas del Conflicto Armado Interno 2026-2036, una iniciativa estatal orientada a atender la deuda histórica del país con las personas y comunidades que sufrieron violaciones a sus derechos humanos durante más de tres décadas de enfrentamiento armado en Guatemala.
El plan forma parte de un esfuerzo más amplio por reconocer, restituir y dignificar a quienes fueron afectados por el conflicto armado interno, que dejó un número significativo de víctimas entre desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desplazamientos forzados y otros crímenes graves.
Diversos informes de organismos de derechos humanos y de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico han documentado, desde finales del siglo XX y comienzos del XXI, la magnitud de las afectaciones sufridas por comunidades indígenas, campesinas y sectores vulnerables durante el conflicto.
En su mensaje, Arévalo señaló que el plan constituye una respuesta esencial del Estado para reconocer formalmente el sufrimiento de las víctimas y garantizar medidas sostenibles de reparación integral, que incluyen atención psicosocial, educativa, de salud y económica. Además, el proyecto de trabajo contempla mecanismos de memoria histórica y acciones para fortalecer el acceso a la justicia, así como la preservación de archivos y testimonios que permitan mantener viva la memoria colectiva y evitar la repetición de violaciones similares en el futuro.
Organizaciones de derechos humanos han señalado que iniciativas como esta son pasos relevantes hacia la reconciliación nacional y la construcción de sociedades más justas, siempre que se desarrollen con transparencia, inclusión de las voces de las víctimas y seguimiento interinstitucional. (Fuentes consultadas: informes históricos y análisis recientes sobre reparación integral a víctimas en Guatemala).











