En el transcurso del lunes 27 de mayo murieron, de distintas enfermedades, otros dos niños de J. M. de los Ríos, el hospital pediátrico más importante de Venezuela. En total serían seis los menores que han fallecido en este centro de salud en mayo, los cuatro primeros sufrían de cáncer y esperaban un trasplante de médula.

El primer caso denunciado por periodistas y medios de comunicación es el de Yoider Carrera, de 2 años de edad, quien tenía un tumor en la cabeza. Las circunstancias de su muerte aún no están claras.

El otro caso es el de Nicole Díaz, de apenas 3 meses, quien habría entrado al hospital con un cuadro febril y posteriormente habría sido diagnosticada con Meningitis.

En declaraciones al medio local La Raíz, Lourdes Sarmiento, quien se presentó como su abuela y representante de Nicole, explicó que la bebé estaba presentando mejorías, pero que del fin de semana «para acá la atacó algo, la bloqueó, la descompensó, entre diarrea y vómito» y no hubo cómo atenderla” y “no habían los medicamentos ni los exámenes”, aseguró.

Este mismo martes, se realizó una íntima ceremonia en Petare, el barrio más grande de Caracas, para despedir a Erick Altuve, de 11 años, el último de los cuatro pacientes del servicio de hematología del hospital que murió esperando un trasplante de médula ósea. Sufría de linfoma no Hodgkin.

El gobierno en disputa de Nicolás Maduro asegura que no le ha pagado a Trasplante de Médula Ósea de Italia (Atmo), con quien tiene convenio desde hace años para este tipo de procedimientos, por el bloqueo económico de EE.UU. La Asamblea Nacional, de mayoría opositora asegura que asistirán y acompañarán a las familias de los niños.

Ni el hospital ni funcionarios gubernamentales han confirmado o comentado estas últimas dos muertes.

Esta misma semana, la ONG Save The Children publicó un informe en el que indican que Venezuela, junto con Trinidad y Tobago y Siria, es uno de los países donde las condiciones de vida de los niños han empeorado desde el año 2000, ubicándose en 40% la mortalidad infantil de menores de cinco años.

“Ni un niño más”

Bajo la consigna “Ni un niño más”, venezolanos marcharon este miércoles desde el hospital hasta la sede de la Cruz Roja en Caracas para protestar por la muerte de estos seis menores y pidiendo por la entrega de la ayuda humanitaria a los hospitales.

El pasado 16 de abril llegó el primer cargamento de ayuda humanitaria coordinado por el Comité de la Cruz Roja Internacional para Venezuela proveniente desde Panamá que sería distribuida en 28 hospitales del país y en 8 centros de atención primaria.

La Voz de América estuvo presente en la concentración y conversó con Ana Rosario Contreras, representante del gremio de enfermería, quien aseguró que de la ayuda humanitaria, «lo único que conocemos los trabajadores del sector salud es que se murieron seis niños, de los cuales cuatro estaban esperando trasplante y dos porque el hospital del niño no tiene insumos».

«Desde el año 2014 estamos luchando para que ingrese ayuda humanitaria y hoy, a pesar de que se ha anunciado dicho ingreso, lo único que vemos es la muerte, la tristeza y el dolor en nuestros hospitales porque no podemos ejercer nuestras buenas prácticas», afirmó.

Por su parte, Vietnam Vera, doctor del hospital, quien se encontraba en la manifestación, aseguró a la VOA que el hospital es «víctima de las precarias condiciones, de las lamentables condiciones, que se han venido denunciando desde hace mucho tiempo. Esto no es nuevo. Esto tiene mucho tiempo».

Sobre la ayuda humanitaria, aseguró que es «inconcebible» que después del anuncio de llegada «hasta el momento en los hospitales no se sienta, o al menos no se haya sentido» este apoyo.

«Sí, nuestros pacientes necesitan de la ayuda humanitaria, pero los problemas son muy graves y vienen desde hace mucho tiempo. Necesitamos urgente un cambio de política que redimensione nuestro sistema de salud», agregó.

Con información de La Voz de América