El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este jueves a través de su cuenta de Twitter «larga sentencia» para el hombre armado que hirió a seis policías en medio de un enfrentamiento de una hora en Filadelfia. Mencionó además que,el incidente mostró que las autoridades deben tomar medidas enérgicas contra el crimen callejero.

«Nunca se debería haber permitido que el tirador de Filadelfia estuviera en las calles», tuiteó Trump. «¡Sentencia larga, debe ser mucho más dura con el crimen callejero!».

El hombre que disparó a agentes de la policía hiriendo a seis de ellos el miércoles fue detenido, según confirmó el jueves el sargento de la policía local, Eric Gripp.

El atacante armado actuó contra los agentes mientras estos cumplían una orden antidroga en el norte de Filadelfia. Los seis heridos fueron trasladados a hospitales, pero el enfrentamiento se prolongó durante horas.

Los seis agentes que sufrieron heridas de bala recibieron el alta hospitalaria, dijo Gripp.

El hombre arrestado fue identificado como Maurice Hill, de 36 años, de Filadelfia y con antecedentes de condenas por armas, drogas y asalto.

El tiroteo había comenzado alrededor de las 16:30 de la tarde. Los agentes habían acudido a una vivienda para cumplir una orden antidroga, pero la operación “salió mal casi de inmediato”, según explicó el comisario de la policía de la ciudad, Richard Ross.

Ross dijo a medios locales que muchos de los uniformados “tuvieron que escapar por ventanas y puertas para alejarse de la lluvia de balas”.

Otros dos policías quedaron atrapados en el interior de la casa durante alrededor de cinco horas después del inicio de la balacera, pero fueron liberados por un comando policial de élite una vez cayó la noche en el barrio residencial.

Las tres personas que habían sido arrestadas en la vivienda antes de que comenzaran los disparos fueron también evacuadas, agregó la policía.

“Es casi un milagro que no hayamos tenido varios policías muertos hoy”, señaló Ross.

La policía trató por horas que el atacante se rindiera. Contactó por teléfono a familiares y hasta con su abogado para tratar de convencerlo de que dejase las armas, explicó Ross.

“Estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para que salga”, señaló Ross durante el incidente. «Él quiere las máximas garantías de que no resultará herido cuando salga”.

La Universidad Temple, cercana al incidente, cerró partes de su campus, y varios niños y cuidadores quedaron atrapados durante un tiempo en una guardería próxima.

“Yo acababa de salir del tren y subía las escaleras y había gente corriendo escaleras abajo que decía que había alguien arriba disparando a policías”, dijo Abdul Rahman Muhammad, un médico fuera de servicio de 21 años. “Había muchos gritos y caos”.

Otra testigo contó a Telemundo 62 sus vivencias: “Escuché el tiroteo. Estaban tirando tiros y esto es evidencia de lo que está pasando en nuestro mundo. Estamos peleando una guerra espiritual y por eso es lo que estamos viendo esto. Increíble”, dijo Antonio Crespo.

Tanto el presidente, Donald Trump, como el secretario de Justicia, William Barr, fueron informados del incidente, según las autoridades.

El alcalde de Filadelfia, Jim Kenney, dijo que estaba agradecido porque las lesiones que sufrieron los agentes no pusiesen en peligro sus vidas.

“Estoy un poco enojado porque alguien tenga todo ese armamento y toda esa potencia de fuego, pero trataremos esto otro día”, apuntó Kenney.

Con información de La Voz de América