El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece estar lanzando una campaña contra cualquier posible destitución, y dijo a Fox News que, si le realizan un juicio político, cree que el mercado (de valores) se vendría abajo.

Después, el presidente cuestionó cómo podría ser destituido cuando «hizo un gran trabajo».

La conversación sobre una acusación contra el presidente ha aumentado en los últimos dos días después de que el exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, fuera declarado culpable de ocho cargos de fraude por un jurado de un tribunal federal en Virginia.

El exabogado del presidente, Michael Cohen, se declaró culpable en un tribunal de Nueva York de pagar una coima durante los últimos días de la campaña presidencial de 2016 a dos mujeres que afirmaron haber tenido relaciones con Trump, y que lo hizo bajo la orden del candidato.

Algunos expertos políticos sugieren que la admisión de Cohen a violaciones de financiamiento de campaña y su implicación con el presidente podría ser motivo de impugnación, pero otros expresan escepticismo.

Actualmente, casi no hay posibilidad de que la mayoría del Partido Republicano, al que pertenece Trump y que tiene mayoría en el Congreso persiga los cargos de acusación contra él.

Sin embargo, si los demócratas logran controlar la Cámara de Representantes tras las elecciones de mitad de período de noviembre, estarían en condiciones de iniciar tales procedimientos contra Trump.

Entre tanto, el tabloide National Enquirer conservaba en una caja fuerte documentos sobre pagos de dinero para guardar silencio y otras historias perjudiciales que no publicaba como parte de su cálida relación con Donald Trump antes de los comicios presidenciales de 2016, dijeron a The Associated Press personas al tanto del acuerdo.

Esa información surgió mientras varios medios de comunicación reportaron el jueves que fiscales federales le habían concedido inmunidad a David Pecker, jefe del National Enquirer, lo que podría dejar expuestos sus esfuerzos por proteger a su viejo amigo Trump.

Mientras tanto, el presidente dijo en un acto de campaña que un triunfo demócrata en las elecciones de medio período en noviembre significaría la apertura de las fronteras.

“Un triunfo demócrata en noviembre significa fronteras abiertas que significa crimen masivo. Un triunfo republicano significa seguridad y fortaleza”.

El presidente Trump debe unir a los republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre y el viernes se dirige a Ohio, uno de los estados de mayor importancia política en el país, y la realidad es que su militancia está sumamente dividida.

Con información de La Voz de América