Sinaloa es un estado de héroes y antihéroes, y Culiacán, capital de Sinaloa, es el epítome de esta contradicción. Hogar de figuras como la cantante Ana Gabriel, el reconocido periodista Javier Valdez Cárdenas y hasta el infame Joaquín “El Chapo” Guzmán, el universo cultural que alberga Sinaloa es un vivo ejemplo de que la realidad, a menudo, supera la ficción.

En Culiacán, entre las calles Independencia y 16 de septiembre y a unos 200 mts. de un local de McDonald’s, hay una capilla dedicada a Jesús Malverde, apodado el “Santo de los narcos”. La fachada es humilde, pero las plegarias que allí se elevan son tan diversas como quienes la visitan.

Algunos le piden trabajo o dinero, y otros simplemente protección. A inicios de septiembre, José Luis Morales, feligrés de esta capilla, fue a agradecerle a Malverde por su intercesión para que Diego Armando Maradona llegara a Culiacán, una ciudad fanática del béisbol en un país dedicado al fútbol. “El Diez” y astro argentino es el actual director técnico de los Dorados de Sinaloa, un equipo de la segunda división de fútbol en México.

¿Pero quién es Jesús Malverde?

Malverde: el “Robin Hood” de Culiacán

Así como Maradona o el propio Chapo Guzmán, Jesús Malverde es héroe o villano según a quién se le pregunte. Se le conoce como el “santo de los narcos”, el “bandido generoso”, el “Ángel de los pobres”, o el “narcosantón”. Como una suerte de Robin Hood, los relatos sobre Malverde lo pintan como el arquetipo del bandido generoso: un ladrón de buen corazón, que opera como aliado de las clases populares.

Se dice que su nombre verdadero era Jesús Juárez Mazo y que nació en 1870, cerca del pueblo de Mocorito, en el estado de Sinaloa. Algunos dicen que era sastre, otros afirman que era albañil y ferrocarrilero, y que trabajó en la construcción de las vías férreas hacia el norte de México.

Sin embargo, la mayor parte de la documentación sobre Malverde se refiere a su muerte. En la versión más popular de la leyenda, el gobernador de Sinaloa en ese momento, Francisco Cañedo, desafió personalmente a Malverde a que le robara su espada o su hija, y le prometió un indulto si lograba la tarea. La historia cuenta que Malverde entró a la mansión del gobernador y dejó una nota: “Jesús M. estuvo aquí”. Humillado, se dice que el gobernador Cañedo ordenó colgarlo de un mezquite el 3 de mayo de 1909, exactamente donde hoy está su capilla, y prohibió que su cuerpo fuera sepultado.

¿Cómo se le pide a Malverde?

A Malverde se lo bautiza con whisky y se le canta en corridos norteños. Cada 3 de mayo, su capilla recibe a cientos de creyentes, que viajan desde distintas localidades mexicanas para pedirle o agradecerle favores. La capilla es un lugar de culto y de fiesta a la vez. Allí se reza con devoción, y también se celebra con música, baile y cerveza. En las afueras de la capilla se venden discos “piratas” con los corridos dedicados al santo.

Sin embargo, estos corridos no narran acciones del narcotráfico, sino que funcionan como cantos litúrgicos en un compás casi transgresor con respecto a los himnos del catolicismo. Algunos corridos cuentan la historia de Malverde y otros más bien le cantan a él, “santón” del narcotráfico y de quienes migran a Estados Unidos. Dentro de los corridos destacan letras como:​

“Ayer llegué de mi tierra,
todo me salió muy bien;
los aduaneros se venden,
pero yo los ablandé:
el idioma de los verdes
ellos lo hablan muy bien.

Ya se terminó la fiesta,
ya me voy a retirar,
y me voy con otro viaje
pa’l otro lado del cerco,
pero me llevo mi imagen:
es el que me va a salvar.”

Los autores Flores y González identifican al menos 56 piezas musicales destinadas a Jesús Malverde en los últimos 15 años, incluso por reconocidos grupos como Los Jilgueros del Norte, Los Cadetes de Durango o la Banda de Nueva Culiacán.

El santo tiene además sus oraciones, tales como esta petición para el primer día de su novena: “¡Oh Jesús Malverde! Tú moriste pobre, tú nunca conservaste para ti lo que quitabas a los ricos, tú siempre pensabas en los demás antes que en ti. Por eso ahora a ti acudo y te pido: tú que siempre buscaste ayudar a otros,ayúdame ahora a mí que estoy en este aprieto.”

El patrón sinaloense también se ha abierto camino en la industria del entretenimiento, como su aparición en la serie Breaking Bad. En “Negro y Azul”, séptimo episodio de la segunda temporada de este drama, un agente de la DEA mantiene una pequeña estatuilla de Jesús Malverde en su escritorio, para que lo ayude a “conocer a su enemigo”. Desde el 2008 también hay una cerveza en honor a Malverde, uno de los productos de la cervecería mexicana Minerva.

Con información de La Voz de América

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