Por Erick Colop |

En dos semanas se reportó la profanación de una tumba y la localización de restos humanos dentro de una bolsa plástica, en el Cementerio General de Quetzaltenango. Los responsables de la administración del camposanto indican que esas situaciones de inseguridad representan problemas y se deben solucionar.

El último incidente fue la profanación de una tumba, donde desconocidos dañaron la lápida y el féretro de un panteón, donde fue sepultada una mujer. Las autoridades no determinaron si los sujetos se llevaron artículos.

Aparte de la seguridad dentro del camposanto, en los alrededores se han registrado hechos delictivos, pues se reporta el hurto de al menos 11 vehículos afuera del cementerio.

Narciso Ventura, secretario del cementerio, explicó que los casos ocurren cualquier día de la semana por la poca presencia de la Policía Nacional Civil (PNC).

En fecha reciente, la PNC y el gobernador departamental, Julio Quemé, desarrollaron un recorrido nocturno en el cementerio en busca de personas que duermen en panteones y que se presume son delincuentes, pero no hubo resultados.