Los principales partidos y plataformas civiles de Bolivia han anunciado su oposición a que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) autorice la candidatura del expresidente Evo Morales al Senado, mientras el órgano anunció que emitirá un fallo el próximo lunes.

Morales tenía de plazo hasta este miércoles para completar su documentación en aras de seguir en la lista de senadores de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS). Le faltaba presentar una prueba de residencia permanente en el país durante los últimos dos años, algo que sus adversarios esgrimen que no puede hacer porque en noviembre partió al exilio en México y luego se refugió en Argentina.

Actualmente Morales está en Cuba por razones de salud, según confirmó el presidente de Argentina, Alberto Fernández, y un vocero del expresidente.

Al cabo del plazo, el presidente del TSE, Salvador Romero, dijo en rueda de prensa que el próximo lunes se notificará a los partidos “sobre cuáles de estos candidatos continúan y cuáles han quedado fuera de la contienda”.

“Todas las organizaciones han presentado la documentación, aunque no sobre la totalidad de los candidatos observados y a partir de mañana (jueves) el TSE empieza la revisión de los documentos”, agregó.

El excandidato de derecha Óscar Ortiz anunció que “apenas (el TSE) abra el período de impugnaciones, estaremos presentando la impugnación” contra Morales, que tomó el cargo de presidente en 2006 y dimitió el 10 noviembre del años tras denuncias de fraude en los comicios de octubre.

El expresidente Carlos Mesa, segundo detrás de Morales en los anulados comicios de octubre y quien volverá a presentarse en los comicios de mayo, criticó la postulación de su rival.

Mesa presentó este miércoles una demanda ante la fiscalía para que Morales sea incluido en un juicio en curso contra siete exmiembros del TSE por manipulación electoral, arguyendo que es el “autor intelectual” del “más gigantesco fraude” que obligó a la anulación de los comicios de octubre.

Por su parte, el expresidente y candidato Jorge Quiroga consideró que “es violatorio de la condición (de asilado en Argentina) inscribirse como candidato”.

El poderoso Comité Cívico Pro-Santa Cruz, un conglomerado civil que propició la caída de Morales en noviembre, advirtió al TSE de “acciones necesarias para la defensa de la democracia. El organismo dijo que podría convocar una huelga indefinida para evitar la candidatura del exmandatario.

En una situación similar se halla Luis Arce, candidato a la presidencia por el partido de Morales y exministro de Economía, quien se asiló en México en diciembre pasado. La Constitución exige a los presidenciables un período de cinco años de residencia en el país antes de los comicios.

Flavio Chacón, presidente del Comité Cívico del departamento de La Paz, le dijo a la VOA: «No permitiremos que se habilite inconstitucionalmente a Evo Morales»

En un manifiesto, dice, se pide que no se vulnere la constitución política, pues según él, están exigiendo al TSE que se cumpla el artículo 149, y el 3 -párrafo segundo- del reglamento para la inscripción de candidatura, el cual exige la residencia de los candidatos, «de forma permanente en el país, al menos dos años inmediatamente anteriores a la elección».

En ese sentido, explicó Chacón a VOA Noticias, Morrales no ha residido durante la convocatoria a elecciones, ya que se ha domiciliado en México Argentina y, actualmente, Cuba.

El presidente que representa a la La Paz también pide estar, alerta en caso de que la exautoridad sea habilitada como candidato a senador por el MAS. Además, dijo que está coordinando con directivos de otros departamentos, específicamente con el Santa Cruz, medidas medidas para evitar que «se vulnere una vez más la constitución y para que no se cause zozobra e incertidumbre entre los bolivianos».

Arce encabeza con 26% las encuestas, seguido de Mesa y Luis Fernando Camacho (derecha radical), con 17%. Detrás está la presidenta transitoria Áñez con 12%, según un último sondeo de enero.

Con información de La Voz de América