Opositores en Nicaragua: “Se ha criminalizado el uso de la bandera”

Jun 24, 2020 | Actualidad, Internacionales, Noticias, Portada | 0 Comentarios

La última vez que el empresario nicaragüense José Dolores Blandino intentó convocar a una manifestación pacífica fue cercado durante más de cinco días en su vivienda por agentes de la Policía Nacional.

Blandino, quien es un reconocido opositor del gobierno de Daniel Ortega y también consuegro del presidente, no podía salir de su vivienda a hacer diligencias, pues varias patrullas se habían apostado afuera para impedírselo.

En uno de sus intentos por salir a la calle, los agentes policiales le arrebataron una de cuatro banderas de Nicaragua que portaba en su carro.

En conversación con la Voz de América  Blandino relata que la reacción del gobierno sobre el uso de la bandera de como arma de protesta en Nicaragua se dio desde abril de 2018, cuando miles salieron a las calles a manifestarse entonces contra unas fallidas reformas al seguro social.

“En las distintas marchas que hubo a partir del 2018, el pueblo se manifestó usando la bandera nacional, debido a que no hubo unas manifestaciones de partidos políticos o de alguna organización en especial, simplemente era el pueblo y el pueblo tenía su bandera, la bandera era nuestro símbolo”, recuerda Blandino.

La bandera nicaragüense tiene tres franjas horizontales, dos azules, arriba y abajo, con el escudo nacional en el centro, en la franja blanca.

El opositor señala que, a raíz de esas manifestaciones, las autoridades policiales, sin ningún tipo de amparo o legalidad comenzaron a detener a los que portaran una bandera de Nicaragua o algún instintivo azul y blanco, tales como pulseras, y todo lo relacionado a los colores de la insignia nacional.

“Se dio lo más absurdo que se puede dar en un país, como es el que las autoridades te prohíban usar la bandera o portar la bandera”, dice Blandino a la VOA.

El empresario aseguró que al menos 39 veces fue retenido por portar en su vehículo banderas azul y blanco. Una en cada puerta de su carro.

“De esas 39 detenciones en cuatro o cinco veces me hicieron inspecciones al carro; en todas me quitaron las banderas. Los sicarios de la policía agarraban la bandera y la pisoteaban, otros la pateaban, había un odio”, afirmó Blandino.

Pero la prohibición del uso de la bandera de Nicaragua que denuncia el opositor no es la única restricción que existe en el país hacia el este símbolo nacional. Expertos consultados afirman que también se ha impuesto de facto un supuesto estado policial que tiene como fin evitar las manifestaciones.

El derecho a las manifestaciones, establecido en la ley, fue prohibido desde septiembre de 2018.

En ese entonces la Policía Nacional advirtió a través de un comunicado que quien incurra en “alteración o amenaza a la tranquilidad, el trabajo, la vida, y a los derechos de las personas” respondería ante la justicia.

Desde entonces, en las principales avenidas de Managua y otras localidades de Nicaragua, decenas de agentes policiales fueron enviados a controlar de día y noche.

La prohibición se mantiene vigente en la actualidad, y aunque el gobierno se comprometió a restituir los derechos en un diálogo nacional, hasta este momento esto no se ha cumplido.

Excanciller e historiador: “Esto es único y absurdo”

De acuerdo con el excanciller nicaragüense e historiador, Francisco Aguirre Sacasa, dichas prohibiciones son absurdas, pero sobre todo insólitas.

Sacasa dice que las restricciones impuestas a la oposición violentan la Constitución de Nicaragua, que garantiza a los ciudadanos el derecho a la libre manifestación, entre otras cosas.

“Desgraciadamente en Nicaragua los derechos humanos consagrados en esta constitución no se están respetando”, dice Sacasa.

“No se puede, por ejemplo, andar con una bandera de Nicaragua, no se pueden reunir los nicaragüenses para manifestarse públicamente (…) es absurdo”, agrega el excanciller.

José Luis Rocha, quien tiene un doctorado en sociología concuerda con el comentario de Sacasa y dice que el gobierno de Nicaragua se sostiene en la actualidad por medio del poder coercitivo y no por el apoyo popular de la ciudadanía.

Rocha agrega que el gobierno de Ortega tiene total claridad del escenario político que quedó después de abril de 2018.

“Después de la rebelión de abril, Ortega solo puede sostenerse a través de las bayonetas. Antes, el régimen se sostenía por un sistema clientelista, por ejemplo, la contratación de empleados estatales, la inflación de contrataciones”, dice el sociólogo.

Como ejemplo de ello, Rocha señala que en 12 años de gobierno de Ortega, a nivel central fueron contratados casi 70.000 empleados.

Sacasa expone además que la única explicación que encuentra del exceso policial en las calles es el temor de Ortega de que los nicaragüenses vuelvan a tomar el control para manifestarse.

“Si uno anda circulando en Managua, ves que el tráfico está mucho más bajo. La gente está en plan encierro en su propia casa y sin embargo vemos a la Policía Nacional, conocidos como los “Dóberman” (una raza de perro cuidador) asediando a la ciudadanía”, añade Sacasa.

“Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo temen que los nicaragüenses retomen el control de las calles, es la única explicación que puedo dar a esta presencia policial”, finaliza Sacasa.

Seguiremos protestando, dicen opositores

Mientras tanto ciudadanos como Dolores Blandino insisten en recuperar su derecho a manifestarse y usar la bandera de Nicaragua libremente.

“Vienen días de patria. El 14 de julio es el Día de la Bandera y te aseguro que salgo con mi bandera y el 19 de julio que se celebra la Revolución Sandinista, también saldré con mis banderas y haré un mini plantón, porque también tengo derecho”, sentencia Blandino.

La Voz de América intentó buscar la versión del gobierno de Ortega sobre este tema, pero ninguno de sus funcionarios quiso opinar al respecto.

Sin embargo, la vicepresidente Rosario Murillo se refirió en febrero al asunto de la prohibición de la bandera que denuncian los opositores diciendo que fue secuestrada por “profanadores de falsedad”.

“Otro fin de semana para que las banderas azul y blanco de la patria que soñamos grande, continúen en las mejores manos, que son las manos del pueblo heroico creyente, vigoroso y bueno de nuestra Nicaragua libre”, dijo Murillo al anunciar una manifestación oficialista.

“Nunca (las banderas) volverán a ser profanadas por el odio, nunca volverán a ser profanadas por la falsedad, nunca volverán a ser profanadas por la falta, la carencia de fe, nunca por la traición, nunca por la desvergüenza, nunca por la carencia de identidad nacional o de amor patrio”, agregó la también vocera del gobierno sandinista.

Con información de Houston Castillo Vado / La Voz de América

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