Lluvias torrenciales azotaron Washington, D.C. y los estados aledaños de Maryland y Virginia el lunes, lo que causó peligrosas inundaciones repentinas en calles y hasta en la Casa Blanca.

La tormenta de lento avance lavó los caminos, dejó varados a los conductores y empapó sótanos, incluyendo el de la Casa Blanca, durante una caótica mañana para el tránsito en la región capitalina.

El agua inundó el espacio de trabajo de la prensa en el sótano cerca del Ala Oeste de la residencia presidencial. Empleados gubernamentales trabajaron para drenar charcos de agua estancada con aspiradoras especiales.

Las inundaciones provocaron apagones que obligaron a cerrar el edificio y Museo de los Archivos Nacionales, según un comunicado de éstos, en el que se indicó que la Declaración de Independencia, la Constitución y la Carta de Derechos estaban a salvo.

Cody Ledbetter, especialista del Servicio Nacional de Meteorología, dijo que la tormenta arrojó alrededor de 160 milímetros de lluvia (6,3 pulgadas) cerca de Frederick, Maryland; unos 114 milímetros (4,5 pulgadas) cerca de Arlington, Virginia, y unos 86 milímetros (3,4 pulgadas) en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington en un período de dos horas.

«La tormenta no estaba avanzando muy rápido», señaló Ledbetter.

Los fuertes aguaceros dejaron a muchos conductores varados en vehículos, árboles caídos e incluso filtraciones en algunas estaciones del Metro que debieron suspender sus servicios.

Un padre de familia en Maryland tuvo que abandonar su vehículo atrapado entre la corriente de agua y llevar a sus dos menores hijas en brazos. Todos resultaron a salvo.

Con información de La Voz de América