El fin del aborto legal parece acercarse a Estados Unidos. Esta vez el Estado de Luisiana prohíbe la interrupción del embarazo después de detectar el primer latido del corazón del feto, en la sexta semana de gestación.Hace unos días, Misuri prohibió el aborto tras la octava semana de embarazo. Antes, Alabama promulgó la ley del aborto más restrictiva ya que no contempla excepciones.

Esta vez ha sido el turno del Estado de Luisiana donde se aprobó una ley que prohíbe interrumpir el embarazo una vez que se detecten los latidos del corazón del feto. Una etapa muy temprana, en la que muchas mujeres no se dan cuenta del embarazo.

Esta ley que es la segunda más restrictiva del país, al igual que la de Alabama, no hace excepciones en caso de violación o incesto. El gobernador John Bel Edwards, del Partido Demócrata, ha dicho que la ley firmará para que entre en vigor cuanto antes.

Luisiana se convierte así en el último de 17 Estados en aplicar restricciones al aborto. Este mismo año, Kentucky, Ohio, Misisipi y Georgia aprobaron también la «ley del latido». Además, hace una semana, Alabama aprobó la ley más restrictiva del aborto pues no contempla ningún tipo de excepción, ni en caso de violación ni incesto. Además, amenazan con cadena perpetua a los médicos que practiquen abortos.

El verdadero problema con la ley del latido es que al ser tan difícil de detectar, es casi imposible practicar un aborto por lo que esta prohibición es percibida más como un veto. Actualmente, un aborto es permitod hasta el momento en el que un feto pueda sobrevivir por sí solo fuera del útero.

Las iniciativas de esos Estados están encaminiadas a desafiar la sentencia de 1973, conocida como Roe versus Wade, que estableció que el aborto es un derecho constitucional protegido por la enmienda 14 de la Constitución estadounidense.

Con información de Radio Francia Internacional