El presidente iraní, Hassan Rouhani, anunció el miércoles que su país suspenderá el cumplimiento de las prohibiciones de almacenamiento de uranio enriquecido y agua pesada que se impusieron como parte del acuerdo internacional de 2015 sobre su programa nuclear.

Con la retirada de Estados Unidos del acuerdo y su imposición de sanciones económicas contra Irán, Rouhani dijo que los restantes signatarios no han cumplido con sus compromisos, y en su lugar han permitido que las medidas estadounidenses afecten a los sectores petrolero y bancario de Irán.

Rouhani les dio 60 días para implementar los cambios y dijo que el próximo paso de Irán sería reanudar el enriquecimiento de uranio en niveles más altos. Sin embargo, si los otros países trabajan con Irán, Rouhani dijo que su gobierno reanudará el cumplimiento.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, dijo en Twitter que las acciones de EE.UU. hicieron imposible que Irán siguiera cumpliendo, y que los otros firmantes tienen «una ventana estrecha para revertir esto».

En virtud del acuerdo alcanzado con Gran Bretaña, China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania, Irán se había comprometido a mantener no más de 300 kilogramos de uranio enriquecido en un 3,67%, con cualquier exceso vendido en el mercado internacional o en una combinación descendente a los niveles naturales de uranio.

Irán también acordó no acumular agua pesada adicional, y ambos límites duraban 15 años.

A cambio de las limitaciones de su programa nuclear, que tampoco incluía el enriquecimiento de uranio a niveles más altos que podrían usarse para armas nucleares, Irán obtuvo el alivio de las sanciones que habían perjudicado gravemente a su economía.

Pero Irán ha seguido luchando económicamente, especialmente después de que el presidente Estados Unidos, Donald Trump, abandonó el acuerdo nuclear el año pasado y aplicó sanciones que amenazan con castigar a quienes hacen negocios con el importante sector petrolero de Irán y sus bancos. La semana pasada, Estados Unidos puso fin a las exenciones que permitieron a algunos de los principales compradores de petróleo de Irán continuar con sus compras.

La agencia de vigilancia nuclear de la ONU ha certificado en múltiples informes que Irán cumplió con sus promesas en virtud del acuerdo. Trump ha objetado durante mucho tiempo el acuerdo, en particular que no abordó el programa de misiles balísticos de Irán.

Otro importante crítico, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respondió al anuncio de Irán al prometer que su gobierno no le permitiría a Irán obtener un arma nuclear.

Irán dice que su programa nuclear fue solo para fines pacíficos, y que tiene el derecho de desarrollar los misiles como parte de su defensa nacional.

China expresó su apoyo al acuerdo nuclear, con un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores pidiendo a todas las partes que respeten el acuerdo y diciendo que China se opone a la imposición de sanciones unilaterales por parte de Estados Unidos.

Con información de La Voz de América