El gobierno estadounidense inició gestiones el lunes para no aceptar más solicitudes de asilo de migrantes centroamericanos que llegan a la frontera.

En un comunicado conjunto, el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional dijeron que la nueva norma establece un «estándar» para los inmigrantes que intentan llegar al país por la frontera sur estadounidense, «al fijar más restricciones o límites de elegibilidad para los extranjeros que piden asilo en Estados Unidos».

Según la nueva norma publicada en el Registro Federal, los solicitantes de asilo deberán pasar primero por otro país para poder pedir asilo en la frontera sur estadounidense.

La norma, que deberá entrar en vigencia el martes, se aplica incluso a niños que hayan cruzado la frontera solos.

El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Kevin K. McAleenan, fue citado en el comunicado conjunto: «Si bien la reciente financiación suplementaria es absolutamente vital para ayudar a enfrentar la crisis, la verdad es que no será suficiente sin cambios específicos en el marco legal de nuestro sistema de inmigración».

Además indicó que la nueva medida «ayudará hasta que el Congreso pueda actuar».

La norma en cuestión tiene algunas excepciones, entre ellas para quienes han sido objeto de trata o para los migrantes que atraviesen algún país que no haya firmado los tratados internacionales importantes que rigen la gestión de los refugiados. También excluye a solicitantes de asilo buscaron protección en un tercer país, pero se le negó. Estos casos todavía podrían solicitar asilo en Estados Unidos.

Barr: EE.UU. es un país «generoso» pero «abrumado»

En el comunicado conjunto fue citado también el Fiscal General, William P. Barr: «Esta Regla es un ejercicio legal de la autoridad provista por el Congreso para restringir la elegibilidad para el asilo. Estados Unidos es un país generoso, pero está completamente abrumado por las cargas asociadas con la detención y el procesamiento de cientos de miles de extranjeros a lo largo de la frontera sur».

Barr indicó que la nueva norma «reducirá» la capacidad de los migrantes y otros actores de este entramado «que buscan explotar nuestro sistema de asilo para obtener la entrada a los Estados Unidos».

Posibles desafíos legales

Es casi seguro que la nueva norma se enfrente a desafíos legales. La ley de EE.UU. permite que los refugiados soliciten asilo cuando llegan a suelo estadounidense, independientemente de cómo lo hayan conseguido. Existe la excepción para aquellos que han llegado a través de un país considerado «seguro».

Actualmente Estados Unidos tienen un acuerdo de este tipo, conocido como «tercer país seguro», solo con Canadá.

Bajo un acuerdo reciente con México, los países centroamericanos estaban considerando un pacto regional sobre el tema, pero no se ha decidido nada.

Se esperaba que Trump se reuniera en Washington con el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, pero la visita fue cancelada después que una corte constitucional guatemalteca frenara la iniciativa de convertir a la nación en «tercer país seguro».

La nueva regla también se aplicará a la selección inicial de asilo, conocida como entrevista de «miedo creíble», en la que los migrantes deben demostrar que tienen un temor real de regresar a su país de origen. Se aplica a los migrantes que llegan a Estados Unidos, no a los que ya están en el país.

Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes, líderes religiosos y los grupos humanitarios han dicho que las políticas de la administración republicana equivalen a un esfuerzo cruel para mantener a los inmigrantes fuera del país.

Inmigrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador alegan que huyen de la pobreza y la violencia en estos países.

Con información de La Voz de América